Dicen las malas lenguas —y a veces no se equivocan— que si antes no sucede nada extraordinario, en el próximo gobierno municipal de Poza Rica habrá que poner especial atención en los funcionarios de confianza que ocuparán los cargos más importantes dentro del Ayuntamiento.
Y es que ya quedó claro que uno de los errores más costosos para el actual gobierno y para Morena como partido, fue haber llenado la administración municipal con cuadros que, por años, sirvieron al PRI, ese mismo partido que buena parte de la ciudadanía había rechazado, precisamente por prácticas que generaron hartazgo social.
El resultado fue una división interna desde el arranque del gobierno, un desorden administrativo difícil de reparar y una pérdida importante de credibilidad. Por cierto, varios de esos personajes que, con oportunismo político simularon jugarse el todo por el todo con Morena, terminaron siendo excluidos en Poza Rica, y no fueron tomados en cuenta cuando se repartieron los cargos clave.
Hoy, paradójicamente, algunas de esas caras vuelven a aparecer, muy cercanas al alcalde electo Emilio Olvera. No está de más advertirlo: Emilio Olvera, quien ha mostrado ser un político hábil, con oficio y formación, tendrá que demostrar que también sabe cerrar la puerta a tiempo y evitar que lo “asesoren” aquellos que en realidad solo han vivido de venderse como expertos, pero que no han aportado nada positivo a la ciudad… sino todo lo contrario.
Aunque todavía faltan cinco meses para el inicio formal de la próxima administración, es momento de ir afinando detalles, porque los perfiles que acompañen a Emilio Olvera serán determinantes. De ellos dependerá no solo el éxito o fracaso de su gobierno, sino también la confianza ciudadana en el proyecto de transformación que Morena insiste en impulsar.
La gente espera un cambio real. Y para lograrlo, habrá que limpiar a fondo y dejar atrás los vicios, la simulación, la corrupción y esa imagen gris y mediocre que hoy deja la mayoría de los funcionarios municipales salientes.
No hay lugar para más improvisados, ni reciclajes políticos: Poza Rica merece algo mejor y merece servidores públicos que de verdad amen a su ciudad, que trabajen con honestidad, con resultados y con un profundo compromiso social. Porque la pobreza, el rezago y la falta de oportunidades siguen siendo parte de una realidad que, en los últimos ocho años, ningún gobierno ha podido o querido cambiar.
Que no se repita la historia. Aún hay tiempo, pero no tanto, para que verdaderamente se pongan a trabajar.
Por cierto, que muy pronto se verá si de verdad se investigará a fondo todo lo que ha pasado dentro de la actual administración municipal, o si al final, cuando inicie el próximo gobierno, se limitarán a decir que ya no se vale barrer hacia atrás. Pero ese, ese será otro tema.
