Descontento entre maestros

En los últimos días, el panorama político en Poza Rica volvió a moverse con la aparición de una nueva organización denominada Asociación Civil Fuerza Poza Rica. Lo que para algunos podría ser visto como un movimiento social más, en realidad refleja una tendencia que no puede pasar desapercibida: la creciente división al interior de Morena.

Exmilitantes y simpatizantes de Morena, junto con actores de otros partidos como Movimiento Ciudadano, ya buscan espacios dentro de esta iniciativa, y si bien algunos piensan que no representa una amenaza inmediata, la historia reciente electoral demuestra lo contrario. Las fracturas internas del partido han tenido consecuencias palpables, es decir, los resultados recientes no fueron para nada alentadores, y buena parte del daño provino de las traiciones internas y de la incapacidad de Morena para consolidar unidad en su base.

Y es que las divisiones dentro del partido en el poder han terminado favoreciendo a fuerzas opositoras, pues Movimiento Ciudadano y Acción Nacional, a pesar de no contar con una presencia fuerte en la ciudad, lograron crecer justamente por los vacíos que dejó Morena, incapaz de contener las deserciones y reconciliar sus conflictos internos.

Hoy, la situación se complica aún más; las alianzas que Morena intenta tejer en el distrito no resultan del todo convincentes, ya que para mantener relevancia, se ven obligados a “rescatar” políticos que en términos de imagen estaban ya prácticamente muertos, y a incluir a operadores claramente ligados al PRI, una estrategia que, más que fortalecer al partido, corre el riesgo de profundizar la percepción de incoherencia y oportunismo.

Si algo queda claro, es que Morena enfrenta un dilema serio, como seguir fragmentándose desde adentro y perder terreno electoral, o reconstruir su identidad política antes de que la próxima contienda convierta sus debilidades en derrota tangible.