HAY EDILES QUE NI PARA ADORNO SIRVEN

Tras la intensa lluvia registrada al inicio de esta semana, que provocó fuertes inundaciones en distintos sectores de la zona baja del municipio, la alcaldesa Adanely Rodríguez declaró ante medios de comunicación que en su administración se contempla la adquisición de nuevos camiones hidroneumáticos, mejor conocidos como Vactor, con el objetivo de atender de manera más eficiente los problemas de drenaje y encharcamientos.

Sin duda, se trata de una decisión que puede leerse como una buena noticia para la ciudad, sobre todo si se contrasta con el estilo de compras que, según señalamientos públicos, caracterizó a la administración anterior encabezada por Fernando “El Pulpo” Remes, donde se han cuestionado adquisiciones consideradas como lujosas y poco prioritarias.

Entre las críticas que han circulado, se menciona la compra de una camioneta Yukon de lujo y blindada, con un valor superior a los 2 millones de pesos, utilizada por el exalcalde en sus recorridos por la ciudad. A ello se sumaron señalamientos sobre la adquisición de unidades nuevas para los integrantes de su cabildo y directores municipales, bajo esquemas de gasto que, de acuerdo con voces críticas, habrían evitado un mayor escrutinio público al clasificarse dentro de rubros de gasto corriente.

También se ha mencionado en el debate público la asignación de vehículos a funcionarios de áreas específicas, así como el uso de automóviles de reciente modelo por parte de exservidores públicos, entre ellos la ex tesorera Luz Karina Hernández Andrés. Más allá de los excesos que se le atribuyen al pasado reciente —y que forman parte del juicio político y social que la ciudadanía ha ido construyendo— lo cierto es que hoy ya se vio que se busca marcar distancia, es decir, pasar del gasto en privilegios a la inversión en infraestructura operativa que atienda problemas urgentes como las inundaciones.

En ese sentido, la adquisición de equipo especializado como los Vactor representa no solo una medida técnica, sino también un mensaje político: el intento de reorientar las prioridades del gobierno municipal hacia servicios públicos más visibles y de impacto directo en la vida cotidiana de la población.

En otro orden de ideas, se han cumplido los primeros 100 días de gobierno, un periodo que suele ser simbólico pero también revelador, pues la ciudadanía mantiene expectativas de mejora en distintos rubros, aunque el verdadero reto comenzará conforme avancen los primeros seis meses de administración, cuando las decisiones estructurales comiencen a sentirse con mayor claridad.

En ese escenario, también surgen cuestionamientos sobre la permanencia de personal heredado de la administración anterior dentro de la nómina municipal, ya que se mencionan casos en distintas áreas, como por ejemplo en SIPINNA, donde ha sido señalada la permanencia de perfiles ligados a la gestión pasada, como Nora Esparza, esposa del exdirector de Comercio y funcionario cercano del exalcalde Fernando “El Pulpo” Remes, así como en otras dependencias donde, según versiones internas, existen funcionarios cuyo desempeño no ha cumplido con las expectativas, como el jefe de Recursos Humanos, Rodolfo Zúñiga.

Al final, más allá de los nombres propios y las historias cruzadas entre administraciones, lo que está en juego es la capacidad del gobierno actual para demostrar si el cambio es solo discursivo o si realmente se traducirá en una administración más eficiente, menos costosa y más útil para la ciudadanía.