Instalación con más de un siglo en operación

Por: Ing. José Luis Rodríguez Badillo

Dentro del bondadoso auge petrolero en las primeras décadas del siglo pasado en la Huasteca norte de Veracruz, los moles de pozos arrojaron una producción que sembró la voracidad por la explotación de los hidrocarburos entre los ríos Pánuco y Tuxpan, en donde se asentaron diecisiete compañías con el mismo propósito y desleal competencia.

La compañía Mexican Oil Field dio importancia para invertir al sur de Tuxpan y el estado veracruzano, descubriendo el campo Poza Rica, cerca del campo Furbero, que se explotaba desde 1907 y cuya producción llegaba a Tuxpan, que años más tarde se convierte en la refinería de la Barra de Tuxpan, que en este año con otro giro de actividades cumple un siglo en actividad.

En 1907 la compañía petrolera Mexican Oil Field construyó en la Barra de Tuxpan una terminal costera, instalación que le era imprescindible para tener contacto por vía marítima con Estados Unidos, Europa y Tampico, con estas premisas se inició el piloteo y la construcción de un muelle que permitiera la operación de navíos de considerable calado y de esa forma exportar el crudo del campo Potrero del Llano y el recién descubierto Furbero, integrándose esta instalación al dinamismo del auge petrolero de la década de 1920.

La producción que generó el primer auge petrolero fue dentro de la franca costera que estuvo entre los ríos Pánuco y Tuxpan, en territorio veracruzano, se expandió a la región del Totonacapan por la compañía El Águila, que había logrado el campo Furbero por medio de una compra, igualmente todas las instalaciones, entre ellas los rieles del tren de vía angosta y las instalaciones en Tuxpan, junto a la playa y el río, en donde se confinaba el aceite que llegaba de Furbero, luego era enviado por casi una década vía chalanes a Mata Redonda y al extranjero directamente.

Las instalaciones de la terminal costera en la Barra de Tuxpan.

Las instalaciones de la terminal costera en la Barra de Tuxpan.

En diciembre de 1910 se descubrió el pozo Potrero del Llano 4, con producción de cien mil barriles por día, después de enorme lucha se logró controlar, el aceite se remitía a Mata Redonda en una larga travesía del flujo con más de cien kilómetros, por tal razón el 11 de julio de 1916 la Compañía El Águila tramitó y logró permiso para construir en la Barra de Tuxpan una planta de destilación primaria y además izaron varios tanques de almacenamiento con capacidad de cincuenta y cinco mil barriles, una estación para bombeo de aceite y otra para agua, una generadora de vapor, entre otras de similar importancia, con la que alcanzaron un volumen de refinación de veinte mil barriles por día.

La refinería recibía producción que se explotaba en el campo Furbero desde 1908. A partir de 1918 se terminó de tender el oleoducto del campo Potrero del Llano a Tuxpan, el que se fue serpenteando el río hasta llagar a la Barra Norte, el ducto tuvo la única estación de rebombe de aceite en la comunidad Ojite, junto al río, donde se instaló un campamento para personal de operación y el jefe de campo con casas de madera y servicios de aquel tiempo. Tuvo calderas de vapor, un puente metálico para que el oleoducto Potrero del Llano a la Barra de Tuxpan salvara el estero que se enlaza con el río.

En el año de 1921 se aumentó la capacidad de refinación a treinta mil barriles por día, lo que amplió la plantilla laboral, entre fogoneros, tuberos, celadores del ducto que lo recorrían por tramos para inspeccionar el cable del teléfono, los postes, las posibles fugas y en general el derecho de vía del oleoducto, operadores y demás personal de diferentes categorías. Personal que sufría por el bajo salario en largas jornadas y trato inhumano, carente de todo tipo de protección legal y física.

En 1931 El Águila operó con pérdidas y suspendió las inversiones. Hasta que en 1934 se recuperaron los precios y pudieron explotar el enorme yacimiento de Poza Rica, que la llevó a ser la productora más importante por varios años, hidrocarburo que iba en gran parte a la refinería de la Barra de Tuxpan y la otra parte se enviaba a Azcapotzalco, de recién construcción. En 1934 el secretario general de la Sección Uno, de Ciudad Madero, envió a un grupo de integrantes del Sindicato de Obreros y Empleados de la Compañía Mexicana de Petróleo El Águila, llevaron una carta misiva a los pozarricenses por su arrojo de formar un gremio para el rescate de los derechos laborales.

Estación de bombeo, compresora y tanques de almacenamiento.

El mensaje reconocía la enjundiosa decisión de poner un alto a los abusos, que pusieron a prueba la fuerza y vitalidad de los trabajadores, que sin temores y en abierto reto se agrupaban, buscaban reducir el poder de la compañía y formar un anhelado sindicato. El grupo ayudó a integrar sindicalmente a los trabajadores del campo Poza Rica y se constituyó el 9 de julio de 1934 la Delegación Dos, que se anexó a Ciudad Madero, adherida a la Uno, de Pánuco. Días más tarde la Tres, que tomó el nombre de Barra Norte de Tuxpan, y por último la Cuatro, en Amatlán.

También en la década de 1930 el faro de la Barra Norte de Tuxpan era una bella vista para los habitantes del campamento que vivieron en casa al puro estilo americano, entre ellas la histórica casa de visitas de la Compañía El Águila, donde se firmaron parte de los documentos finales de la expropiación petrolera. Dentro de aquel gran paisaje natural se veía el río Tuxpan con las escolleras como fieles guardas, fila de piedra natural que fueron traídas de tierras muy lejanas y que contrastaban con las enormes dunas de arena en un marco de encanto y belleza natural.

Muchos años atrás, el Ing. Alejandro Prieto Quintero tuvo la encomienda de trazar un canal de navegación que empalmara el afluente del río Pánuco con la laguna de Tamiahua; con gran profesionalismo, el ingeniero topógrafo llevó la obra hasta su conclusión, obra que recibió el nombre de Canal de Chijol, adoptado de la draga que desempolvó el terreno para hacerlo navegable, en el extremo sur de la laguna se dragaron casi nueve kilómetros para tener llegada lacustre a Tampamachoco, para de esa forma poder navegar de forma segura a Mata Redonda, a las instalaciones costeras de La Barra de Tuxpan en toda las épocas del año, dejando atrás los paros de operación por mal tiempo.

Después de 1938 el campo se convirtió en Distrito y sede de la superintendencia de La Barra Norte; entre los proyectos se construyó un oleoducto de la Barra Norte a Poza Rica, tiempo después se eliminó la refinería y se edificaron varios tanques de almacenamiento y un sistema de bombeo.

El faro de la Barra Norte de Tuxpan.

En 1972 Petróleos Mexicanos tuvo la necesidad de convertirse en comprador de producto y por Tuxpan se empezó a importar refinados y crudo que se envió a la refinería de Azcapotzalco en México, vía la Central de Almacenamiento y Bombeo de Poza Rica; era imperante para la empresa recibir producto vía marítima, pero el enorme obstáculo era el bajo calado del río Tuxpan, no obstante que la terminal de Tampamachoco se encuentra cerca de la bocana, por tal motivo no existió un muelle con dársenas para movimiento de hidrocarburo con buquetanques.

El 25 de abril de 1949 el Lic. Miguel Alemán Valdés, presidente de México, inauguró el puente de Tampamachoco, obra que dio paso vehicular a la Barra Norte, con la reserva de ser elevadizo en la sección central y dar paso a embarcaciones chicas; al acto asistió como invitado de honor el Ing. Jaime J. Merino, superintendente del Distrito Poza Rica, toda vez que fue una de las personas que más se esmeró en la imperante obra de beneficio industrial, social y económico.

La zona urbana también obtuvo grandes beneficios, pudieron tener servicio de transporte urbano, mejoró el manejo de refacciones, equipos, herramientas y materiales para las instalaciones y mejoras en las escolleras.

En el año de 1973 Petróleos Mexicanos obtuvo de la Casa de Ingeniería IMODTO, con sede en los Estados Unidos, el diseño de una monoboya, que técnicamente es una baliza flotante ubicada en el mar, que usualmente se encuentra anclada en el lecho marino con diversas funciones; en especial la patente tenía la finalidad de trasegar aceite y sus derivados a los tanques de almacenamiento en la costa, que es una sola pieza como lo describe su mismo nombre. La monoboya fue ensamblada por la compañía mexicana Protexa en los patios de Mata Redonda, la supervisión fue de American Bureau of Shipping, conocida en el mundo como ABS Group.

Campamento de la Compañía El Águila en la Barra de Tuxpan, lugar que visitó Lázaro Cárdenas.

Al quedar instalada la monoboya se inspeccionó con buzos, resultando de tal forma aprobada; de igual forma se efectuó a la tubería submarina, quedando apta y sin ninguna objeción. Con todo aprobado, 17 de agosto de 1974 el buquetanque mexicano Francisco I. Madero por primera vez descarga aceite, con ayuda de remolcadores, buzos y personal empezó la primera maniobra, consistió en atracar el buque en el brazo de la boya, más tarde el remolcador tiró del barco para fijarlo al brazo de la monoboya y la manguera en babor, al quedar todo acoplado inició la descarga a los tanques de almacenamiento en la Barra Norte. De ahí pasa por Poza Rica, que lo envía al altiplano mexicano. Tareas que, junto con las actividades históricas, están de festejo.

¡Un siglo de operaciones en el tiempo!

WhatsApp: SDR La Opinión Recargado

Por ALF