EN EL EXTREMO
Por Javier Marín
Volvió a encenderse la luz, volvió a escucharse el rechinar de los tenis sobre la duela y sobre todo volvió la actividad al Gimnasio Municipal de Poza Rica. Después de poco más de dos años cerrado, este histórico inmueble nuevamente está disponible y eso, sin importar colores, partidos o administraciones, es una excelente noticia para el deporte de nuestra ciudad.
La reapertura fue un éxito. Hubo deportistas, entrenadores, familias y diferentes personalidades acompañando un momento que muchos esperaron durante demasiado tiempo. La presidenta municipal Adanely Rodríguez fue la encargada de brindar las palabras inaugurales y posteriormente el deporte se encargó de darle nuevamente vida al escenario.
Pero ahora viene lo verdaderamente importante. El gimnasio es para los deportistas.
Su reapertura no debe quedarse únicamente en una ceremonia, fotografías o discursos. Tiene que convertirse en una oportunidad real para quienes practican baloncesto, voleibol, boxeo, lucha libre y todas aquellas disciplinas que durante años han encontrado ahí un espacio para entrenar, competir y desarrollarse.
Durante el tiempo que permaneció cerrado fueron los propios deportistas quienes sufrieron las consecuencias. El baloncesto tuvo que buscar otras canchas y padecer las condiciones climatológicas; boxeadores y luchadores también tuvieron que encontrar escenarios alternos para realizar sus funciones. Por eso recuperar este inmueble era una necesidad.
A las autoridades les corresponde mantenerlo en buenas condiciones, darle continuidad a las actividades y procurar que verdaderamente sea utilizado. Pero también corresponde a ligas, entrenadores, jugadores y aficionados cuidarlo. La duela, las gradas, baños y cada una de sus instalaciones deben conservarse porque recuperar un espacio cuesta mucho; destruirlo puede tomar solamente unos días.
El partido entre la Universidad Anáhuac y la Universidad de Xalapa fue una excelente manera de celebrar el regreso. Sin embargo, ojalá sea apenas el primero de muchos eventos que podamos observar nuevamente ahí.
Poza Rica necesita escenarios deportivos dignos, pero principalmente necesita que esos escenarios tengan vida.
Que vengan torneos, finales, funciones de boxeo, lucha libre, voleibol y grandes noches de baloncesto. Que vuelvan las gradas llenas, los niños soñando con algún día competir ahí y las nuevas generaciones creando sus propias historias.
Porque después de más de dos años esperando, las puertas finalmente volvieron a abrirse.
Ahora toca cuidarlo, aprovecharlo y entender algo muy sencillo: el Gimnasio Municipal no pertenece a una administración. Es patrimonio de Poza Rica y, principalmente, es de sus deportistas.
