Septiemble

LLAMADA DE EMERGENCIA

Por GUSTAVO GARCÍA SALAZAR

Normalmente  en diferentes medios  aparecen en este mes noticias  en cuanto los sismos ya que 2 de los sismos más significativos y recordados por la sociedad mexicana  se han presentado en septiembre.
¿Deberíamos de prepararnos para un sismo?  La respuesta es sin duda sí, aunque Poza Rica son contadas las veces que ha pasado por este fenómeno natural, los cambios climáticos, inclusive por la posición geográfica en que es ubicada nuestra ciudad.

De hecho, la Red Sísmica de Veracruz (RSV), también llamada Red Veracruzana de Monitoreo Sísmico, realiza una clasificación de zonas del estado de Veracruz e identifica a Poza Rica en una zona denominada B, el cual define como «lugares  intermedios que no presentan tan frecuentemente estos tipos de fenómenos o son zonas afectadas por altas aceleraciones, pero  que no sobrepasan el 70% de aceleración de la gravedad”. Pero aun así tenemos que recordar que estamos en un punto estratégico, ya que con las vías de comunicación que existen actualmente tenemos el acceso a la Ciudad de México en 2 o 3 horas, por lo tanto, si Poza Rica no es como tal una ciudad sísmica de riesgo, sí tenemos una población distribuida en ciudades que sí lo son, también habría que mencionar que en el sismo presentado el 19 de septiembre del 2017 se sintió en nuestra ciudad activando la evacuación de edificios de diferentes índoles. En donde se detectaron diferentes errores, uno de los más comunes el no querer abandonar la institución porque la persona no “sintió o detecto” el sismo a pesar de la indicación de la evacuación.

También en redes sociales se presentan aquellas notas donde “científicos de renombre” aseguran que este año (y así todos desde la era digital) se pronostica un gran sismo de carácter catastrófico y con numerosas bajas en infraestructura como también en decesos y heridos, este tipo de notas son falsas sin argumentos científicos que respalden, recuerden que en estos tiempos cualquier nota se puede subir a la red, por eso es importante verificar la información con organizaciones ya establecidas y especializadas en cada rubro. Debemos de aclarar que ningún sismo se puede determinar con tanta anticipación y con toda la tecnología existente hasta este 2024 un sismo solo se puede detectar en un rango de 20 a 60 segundos previos al evento; de ahí la importancia de los simulacros (del cual hablaremos en otra columna).

Tenemos que empezar a cambiar nuestra cultura de seguridad a nuestro entorno y más en el ámbito de la protección civil, la capacitación en cualquier ámbito siempre será importante, pero también debemos de reconocer que en el ámbito de la seguridad es un punto que lo dejamos a lo último o que simplemente no lo tomamos en cuenta o lo que es peor lo consideramos un gasto, entiendo que la situaciones económicas o la falta de tiempo son características que anteponemos para no capacitarnos, pero en estos tiempos de era digital puedes tomar la capacitación mientras estás en tu casa, de los malos momentos o esta nueva normalidad tenemos que sacar provecho, ya que capacitaciones que solo se llevaban de manera presencial se están acercando a esta era de capacitación por medio de plataformas digitales,  esta casa editora es un ejemplo y si no lo has visto acércate a su página oficial de Facebook, donde encontrarás propuestas de capacitación en línea, de manera gratuita y con validez ante la STPS.

Pero regresando al tema de cultura, tendríamos que compararnos con otros países que también están contemplados en zonas sísmicas tales como: Estados Unidos, Canadá, Japón, Taiwán, Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur, Chile, Nueva Zelanda.
Esto con la finalidad de ver sus características en cuanto a área de oportunidades, sus  fortalezas y sus debilidades en materia de protección civil y esto con la finalidad sí de compararlo y sobre todo adoptar las medidas necesarias que nos lleven a mejorar en este ámbito, ya que el sismo al ser un fenómeno natural y clasificado por CENAPRED (Centro Nacional de Prevención y Desastres) como un fenómeno geológico, siempre será un riesgo existente en nuestro país pero debemos de aprender a minimizar los daños a provocar siempre priorizando vidas y después material.

Debo de aclarar una ambigüedad en nuestro país, México es una tierra de buenos rescatistas a nivel mundial son reconocidos, pero también a nivel población tenemos un bajísimo interés de preparación en este rubro. Como sociedad normalmente somos un entorno reactivo donde la prevención no nos interesa, pero en la reacción somos expertos, ejemplo cualquier sismo previo, inundación, etc. Por eso la frase de «ahogado el niño, tapado el pozo» va acorde.

En países como Japón (país que concentra el 20.5% de movimiento sísmicos en el mundo) su manejo desastres se ejecuta a través de una base cultural envuelta en la prevención y con leyes claras que respaldan a organismos locales y nacionales que movilizan a todos los involucrados (gobierno, empresas, rescatistas y ciudadanos) en beneficio de superar sus emergencias en vez de solamente ser agentes pasivos.

El marco político es totalmente relevante en estos tipos de casos ya que generan que la ayuda sea  más rápida sin procesos burocráticos, ya sea  el actuar primero soberano (gobierno federal, estatal, municipal) si no también con procesos claros para la ayuda mutua internacional con rescatistas de otro países o incluso la ayuda de alimento ya que establecen claramente su normas alimentarias.

En América latina Chile (donde  por cierto se presenta el mayor sismo de la historia 9.6 de magnitud en el año de 1960 en Valdivia) aprovecha este tipo de cultura y trata de adaptar a su idiosincrasia como país, sus alcances y su cultura e inicia una serie de simulacros  sismo –Tsunami Chile – Japón, ambos gobiernos acuerdan este simulacro que es realizado de manera simultánea y se realiza a partir del 2016.

En México no todo es malo, tenemos como ya lo mencioné buenos rescatistas de diferentes instituciones, con grandes capacitaciones y experiencias en este ámbito, así como también del Ejército Mexicano y su plan de desastres naturales que siempre ejecutan a la perfección.
La población civil debe de generar más esfuerzos a la cultura de la protección civil, ya que las ganas y la voluntad siempre ha existido para solventar esta atrocidades que se presentan, pero también insisto las medidas preventivas en donde tenemos nuestro gran bache y mucho trabajo por hacer para que todo esto cambie y exista una mayor mitigación de pérdidas.

Hoy te invito acercarte a instituciones como Cruz Roja, Protección Civil, Contraincendio para que te informes por las capacitaciones en materia de seguridad o en cualquiera de sus plataformas Digitales página de CENAPRED por poner un ejemplo.

Este pasado 19 de septiembre el  Gobierno Federal en conjunto con la Coordinación Nacional de Protección Civil, determinan en Ciudad de México no realizar el simulacro ya establecido derivado a la pandemia que actualmente se está viviendo y emitiendo a nivel nacional la recomendación a los diferentes gobiernos estatales y municipales.

Entiendo y comprendo la postura de ambas instituciones, pero también considero a título personal que a corto plazo deben realizar estos simulacros ya que esta nueva realidad debemos de contemplar las características propias de las pandemias y por qué no el pensar en un nuevo sistema a implementar en los puntos de reunión, respetando la sana distancia, así como también el ya considerar en equipar la mochila de emergencia con cubre bocas y gel antibacterial, por mencionar ciertas características que nos llevan esta pandemia.

Me despido no sin antes con una simple pregunta, ¿los tsunamis son fenómenos geológicos o hidrometeorológicos?

Espero tu respuesta.

No leemos el próximo lunes.

@llamada de emergencia