Descontento entre maestros

En Poza Rica los reflectores apuntan hacia uno de los gobiernos más cuestionados de la entidad, la administración encabezada por Fernando “El Pulpo” Remes. Medios estatales aseguran que el municipio sería uno de los que concentran el mayor número de observaciones a las cuentas públicas correspondientes a ese periodo, donde los indicios de irregularidades y millonarios desvíos de recursos parecen más que evidentes.

Un ejemplo concreto es la ciclovía a lo largo del margen del río Cazones, entre los puentes Cazones I y II. La obra, cuyo presupuesto inicial fue de 14 millones de pesos, terminó costando casi 18 millones, de acuerdo con la Licitación Estatal MPRLPE-30131-001.

Lo peor es que dicha obra nunca fue inaugurada oficialmente y actualmente permanece abandonada y vandalizada, sin ofrecer ningún beneficio tangible a la ciudadanía, pese a la millonaria inversión.

Otro caso polémico es la rehabilitación de la avenida Heriberto Kehoe, con un costo cercano a los 3 millones de pesos. Vecinos y ciudadanos han denunciado irregularidades y señalan que la obra fue un fraude, presuntamente orquestado entre el Gobierno Municipal y la empresa Vargas Castillo Construcciones, S.A. de C.V.

Lo más llamativo de todo esto es el silencio de los órganos fiscalizadores. Hasta el momento no se ha informado públicamente sobre los hallazgos de auditorías ni sobre el estado en que se recibió la administración actual. Y como bien dicen los dichos populares: “El que calla otorga” y “Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata”.

En Poza Rica, mientras los ciudadanos siguen cuestionando la eficacia y transparencia de su gobierno anterior, las obras inconclusas y los recursos cuestionables son un recordatorio de que dentro de los gobiernos de Morena y la 4T todos se tapan con la misma cobija.

La ciudadanía exige claridad, pero los responsables parecen permanecer en silencio, dejando la sensación de impunidad y desconfianza en cada calle y cada obra que quedó inconclusa. Esto, desde luego, crea una decepción muy grande entre quienes confiaron en que los anteriores gobiernos serían diferentes a los del PRI, pero en realidad son lo mismo y hasta peores.