MÉRIDA QUIERE LA CANDIDATURA

Cuentan las malas lenguas que en política el que madruga no siempre Dios lo ayuda, pero sí alcanza a acomodarse en la fotografía. Y en Poza Rica parece que algunos ya escucharon el despertador electoral mucho antes de tiempo.

Dentro del morenismo local hay quienes aseguran que una de las figuras que más ha ganado terreno es la regidora Mérida Mar. La edil, identificada como una militante “pura” cercana a las bases del partido, se ha convertido en una de las piezas que más ruido generan dentro del actual escenario político municipal.

Entre comentarios de pasillo y lecturas internas, hay quienes señalan que la regidora ha sabido moverse con habilidad dentro de la estructura morenista y que su presencia en colonias y recorridos por distintos sectores de la ciudad parece como si ya anduviera en campaña, más que cumplir con una simple agenda de gestión.

Sus detractores aseguran que anda con el acelerador político pisado a fondo, convencida de que la ruta hacia una candidatura está prácticamente despejada. Sus simpatizantes, en cambio, ven en esa movilidad una muestra de cercanía con la ciudadanía y trabajo territorial, además de que la edil mueve fuerte el pandero dentro de la administración municipal, donde tiene en nómina a casi toda su familia.

Pero en política, como en el dominó, nunca se juega con una sola ficha. Y mientras algunos ya reparten candidaturas en la mesa, hay quienes recuerdan que en Poza Rica todavía existe un grupo político con capacidad de operación, el encabezado por el exalcalde Fernando “El Pulpo” Remes, quien se pasea impunemente por toda la ciudad en su camioneta de lujo y moviendo sus tentáculos políticos.

Aunque ya no despacha desde el Palacio Municipal, aseguran que el exedil mantiene presencia y que sus redes políticas siguen activas. Porque en política los cargos terminan, pero los grupos y las lealtades suelen intentar sobrevivir más allá del periodo oficial.

Ahí aparece otro nombre que empieza a sonar en los escenarios futuros, y es nada más y nada menos que su hija Diana Remes, expresidenta del DIF Municipal. Algunos aseguran que podría ser una carta del grupo cercano al exalcalde para entrar en la disputa por una candidatura, lo que cambiaría el tablero que algunos ya daban por definido.

Así las cosas, mientras Mérida Mar parece caminar con la confianza de quien siente tener la ruta libre, la vieja guardia recuerda que en política nadie llega solo y nadie tiene una candidatura guardada con su nombre.

Y no se le debe olvidar que en este juego, cuando alguien cree tener todos los hilos en la mano, siempre puede aparecer alguien más dispuesto a mover el telón.