La elección municipal en Poza Rica sigue dando mucho de qué hablar y, sobre todo, generando una ‘guerra de memes’ en las redes sociales. Este lunes, el dirigente estatal de Morena, Esteban Ramírez Zepeta, ofreció una conferencia de prensa que dejó muy poco espacio para la diplomacia.
Abiertamente acusó a Movimiento Ciudadano (MC) de haberse “robado” la elección del pasado 1 de junio y anunció la impugnación formal del proceso, ya que dijo tener plena confianza en que los tribunales le devolverán el triunfo a su partido.
Pero la bomba no terminó ahí. Ramírez Zepeta aseguró que en Poza Rica ocurrió un fraude electoral con todas las letras. Narró que se dio la pérdida de llaves de la bodega donde se resguardaban los paquetes, el ingreso de personas ajenas que, presuntamente, “embarazaron” las urnas y manipularon la paquetería electoral.
Y para rematar, sin mencionar nombres, soltó una de esas afirmaciones que retumban más allá del ámbito político: ‘los candidatos de MC tienen nexos con la delincuencia organizada’.
Esas palabras, aunque sin sustento público al momento de escribir esta columna, dejan una sombra seria sobre el proceso. Más aún cuando el propio dirigente se atrevió a declarar que no cree que la próxima gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, esté dispuesta a “trabajar con delincuentes”.
La declaración no pasó desapercibida. Aunque el Organismo Público Local Electoral (OPLE) ya entregó la constancia de mayoría a Emilio Olvera, candidato de Movimiento Ciudadano, la gobernadora electa salió a respaldar —aunque sin mayores detalles— la postura de su correligionario morenista.
Con esto, el caso Poza Rica sigue vivo, y parece que la batalla poselectoral apenas comienza.
Ahora bien, entre los dichos y los hechos hay una brecha: Ramírez Zepeta sostiene que la diferencia entre el primero y segundo lugar fue de apenas 500 votos y que será hasta septiembre cuando los tribunales emitan un fallo definitivo.
Mientras tanto, queda en el aire la duda… ¿Son estas acusaciones un intento legítimo por defender la voluntad popular, o simples patadas de ahogado ante una derrota que duele más por lo que simbólicamente representa ser Poza Rica un municipio fuerte en la zona norte?
Sea cual sea la respuesta, Poza Rica se ha convertido en el epicentro de una disputa política que amenaza con escalar a nivel estatal. Movimiento Ciudadano celebra, Morena acusa y la ciudadanía, como suele suceder, observa entre la incredulidad y la desconfianza.
¿Habrá justicia electoral? ¿O solo estamos ante una narrativa que se irá diluyendo con el paso de los meses? La moneda sigue en el aire…
