Tuxpan, Ver.- Decenas de empresas se disputan el potencial hidroeléctrico en la Sierra Norte de Puebla, para generar electricidad con las corrientes tributarias de los ríos Tuxpan, Tecolutla y Cazones. El proyecto global es generar unos 475 MW, pero su impacto a corto plazo sería devastador al reducir en forma significativa sus caudales.
El río Pantepec es uno de sus principales afluentes y también de los más codiciados para la instalación de minihidroeléctricas. Este, junto con el Vinazco mantienen un caudal, en el río Tuxpan, de 2.076 millones de litros por segundo.

Los proyectos de generación de electricidad que afectarían al río Tuxpan son Ayotuxtla, San Antonio, Santa Cruz, San Bartolo, Huehuetla, Capulín, Potrero Seco, Santa Úrsula, Guajolote, Casa Grande, Blanco, Buena Vista, La Llave y otros más.
En los límites de Veracruz y Puebla, la Comisión Federal de Electricidad tiene identificados 100 sitios de aprovechamiento que alcanzarían una generación de 3,570 GW/h anuales, equivalentes a 400 MW. En esta pretensión podrían llegar a secar el río Cazones y alterar significativamente el caudal del Tecolutla.

Los ríos Pantepec y Vinazco han sido severamente dañados por la extracción desmedida de grava y por la sobreexplotación de recursos naturales en la cuenca y deforestación. Alterar sus flujos río abajo generaría daños irreversibles que no tan solo afectarían a Tuxpan, sino también a Álamo.
Están en puerta 9 proyectos hidroeléctricos y al menos 4 han sido rechazados por Semarnat, por ser ambientalmente inviables. En su mayoría, los promoventes son industrias mineras y grandes consorcios nacionales.

Los ríos de la región se están secando y con las hidroeléctricas solo se aceleraría su muerte y se pondría en riesgo el consumo de agua de grandes ciudades.

Por ALF