Crisis ambiental sin respuesta

Crece la preocupación en comunidades afectadas por el derrame de crudo que sigue fluyendo sin control total de PEMEX.

Poza Rica, Ver.– La desesperación crece entre habitantes de Poza Rica y Coatzintla, tras cinco días de un derrame de hidrocarburo que sigue sin ser completamente controlado. Mientras Petróleos Mexicanos (PEMEX) continúa con los trabajos de contención, el crudo sigue presente en el río Cazones y en arroyos de la región, afectando a familias que viven cerca de los cuerpos de agua.

El derrame, originado desde el pasado viernes por una fuga en instalaciones ubicadas al norte del estado de Puebla, ha provocado no solo un grave daño ambiental, sino también la interrupción del suministro de agua potable en varias colonias debido al cierre de la bocatoma, como medida de emergencia.

“Llevamos días sin agua, con el olor a petróleo en el ambiente… y lo peor es que no sabemos hasta cuándo va a parar esto”, comentó una vecina de la colonia Laredo, visiblemente preocupada por su salud y la de sus hijos.

A pesar de los esfuerzos desplegados por personal especializado de PEMEX y Protección Civil, el derrame no ha sido contenido por completo. Las manchas de hidrocarburo siguen fluyendo por el río y los arroyos que cruzan fraccionamientos como ‘Casas Geo’ y Faja de Oro, donde los vecinos ya empiezan a notar efectos en el entorno: animales muertos, agua turbia y nauseabunda, y una creciente ansiedad colectiva.

En el lugar, las brigadas trabajan a contrarreloj retirando material impregnado, colocando barreras y utilizando equipos de succión para mitigar el impacto, pero los resultados siguen siendo insuficientes ante la magnitud del problema.

“No es justo vivir así. Nos dicen que están trabajando, pero ya pasaron cinco días y la contaminación sigue ahí. No hay información clara ni solución a la vista”, expresó otro residente afectado.

Mientras tanto, el riesgo ambiental y sanitario se mantiene latente, especialmente para quienes viven cerca del cauce. Es por eso que organizaciones locales han comenzado a documentar la situación y exigen transparencia, atención médica preventiva y un plan de reparación integral.

Cabe señalar que, hasta el momento, PEMEX no ha emitido un reporte oficial sobre la cantidad exacta de hidrocarburo derramado, ni ha fijado una fecha para concluir las labores de limpieza.