Durante los últimos doce años la violencia ha crecido desmesura­damente al grado de alcanzar las raíces de la sociedad como lo es la familia, además de cometer crí­menes atroces como el de la niña Fátima, por lo tanto este proble­ma también debe arrancarse desde los cimientos, afirmó el Obispo de la Diócesis de Papant­la, José Trinidad Zapata.

En este sentido, manifestó que “desde el 2008 la violencia creció con delitos de alto impacto, se ha enraizado y hecho escuela en todos los niveles, entonces noso­tros como Iglesia también juga­mos un papel importante como evangelizadores y sembradores de paz; es lo que hacemos y con­minamos a la comunidad a erra­dicar este mal”.

Por ALF