Se cumplió la promesa de 'El Pulpo'
Hace apenas unos días volvió a llover en Poza Rica como consecuencia de la entrada del Frente Frío número 50, y bastaron unas cuantas horas de lluvia para que la ciudad volviera a exhibir una de sus más dolorosas realidades: el colapso de su sistema de drenaje. Pero como ya es costumbre en estos tiempos modernos, el humor y la resignación ciudadana encontraron refugio en las benditas redes sociales; ahí, entre memes, fotografías y videos de calles inundadas, muchos usuarios recordaron con sarcasmo uno de los “proyectos” que terminó marcando el paso del exalcalde morenista Fernando Luis Remes Garza. Y es que, literalmente, cada vez que llueve, Poza Rica se transforma en un auténtico parque acuático natural.

Mientras el agua avanzaba sobre avenidas y colonias de las zonas bajas, también se difundían publicaciones donde presumían que el famoso equipo “brinca charcos” del ayuntamiento había salido a destapar drenajes. Sin embargo, ni las cuadrillas, ni las palas, ni las buenas intenciones pudieron evitar lo inevitable: calles anegadas, vehículos varados y ciudadanos atrapados una vez más por la incapacidad gubernamental para resolver un problema que ya no puede ocultarse, porque el sol no se tapa con un dedo; la realidad es mucho más grave de lo que algunos funcionarios quieren admitir. Además, es de señalar que después de la histórica inundación de octubre del año pasado, quedó evidenciado que el sistema pluvial y de drenaje de Poza Rica se encuentra rebasado, deteriorado y prácticamente colapsado en varios sectores de la ciudad.

Y aunque desde el discurso oficial se habla de apoyo estatal y de proyectos para rehabilitar la infraestructura hidráulica, el tiempo sigue avanzando y las soluciones reales no terminan de llegar. Octubre parece lejano, pero en realidad está a la vuelta de la esquina, y si antes de la próxima temporada fuerte de lluvias no se atiende de fondo este problema, entonces solo quedará encomendarse al santo más milagroso para que no vuelva a caer otro aguacero como el del año pasado. Claro, también existe otra opción: que la ciudadanía termine por resignarse y aceptar que cada temporal de lluvia convertirá nuevamente a Poza Rica en el parque acuático más grande del norte de Veracruz.