Tuxpan, Ver.- El abandono de un sin fin de tumbas que prevalece en los panteones locales, principalmente en el Galeana de mayor antigüedad, ha propiciado la facilidad con la que personas ajenas profanan las lápidas y dejan expuestos los restos humanos.

Esto práctica ha ido en aumento, por lo que innumerables tumbas están abiertas, sin que los familiares en muchos casos haga al respecto, pues ni el personal de los cementerios tienen información de ellos.

En el panteón Galeana, del cuál incluso no sé cuenta con registro de familiares y en el lugar, hay tumbas que datan desde el año de 1800 por lo que es difícil dar parte de ello a los familiares.

De acuerdo a lo mencionado por el coordinador de Panteones, Benito Habana ello se debe por malas prácticas incluso de albañiles, que por ahorrarse el material y dinero, se roban las tapas de otras lápidas, dejando abiertas el de personas que ya han sido abandonadas por sus familiares.

Aunque en el panteón Jardín también se da esta práctica, precisó que en este caso cuentan con un listado de datos de los familiares de estos, por lo que avisan a ellos para que acudan nuevamente a cubrir las tumbas.

En otros casos, dijo que es el propio personal que labora en los panteones los que cubre nuevamente las lápidas, evitando con ello el robo de restos humanos, que se podría dar al quedar expuestos sin mayor cuidado.

Si bien existe vigilancia en los cementerios locales, la realidad es que acuden personas a tratar de dañar y lucrar con los restos de quienes yacen en estos lugares.

Por ALF