TUXPAN, VER.- El alcalde Daniel Cortina ha convertido el Carnaval de Tuxpan en una megacantina a cielo abierto, priorizando la venta desmedida de alcohol sobre el espíritu familiar de la fiesta.
Mientras los conciertos se anuncian como “gratuitos”, la realidad tras bambalinas revela un millonario flujo de efectivo por la comercialización de bebidas que señala directamente al edil, quien hoy es señalado por la ciudadanía como el enemigo público número uno del puerto al transformar la tradición en un negocio turbio y embriagante.
Asimismo, señalaron que la venta de bebidas alcohólicas a lo largo de los recorridos del carnaval podría generar riesgos, especialmente en un contexto donde, aseguran, persisten preocupaciones en materia de seguridad en el municipio por los levantones, ejecuciones, asesinatos y desapariciones que se han registrado en el puerto.
Ante ello, hicieron un llamado a las autoridades municipales, encabezadas por el alcalde Daniel Cortina, a quien parece no interesarle las medidas de seguridad y supervisión durante los festejos, con el fin de garantizar su negocio con lo que habrá de convertirse en la cantina más grande de Tuxpan.
