Este jueves, los cinco candidatos a la presidencia municipal de Poza Rica medirán fuerzas nuevamente, ahora en un debate virtual, donde cada uno podrá participar desde el lugar que prefiera, sin tener que acudir físicamente a un recinto ni enfrentarse cara a cara con sus adversarios.
La modalidad a distancia representa una oportunidad para que los aspirantes se concentren en el contenido de sus propuestas y no en el show político. Con total comodidad y sin presiones, tendrán el escenario ideal para presentarse ante la ciudadanía con ideas claras y soluciones reales a los graves problemas que aquejan al municipio.
Aquí es donde realmente se pondrá a prueba el interés del electorado. Ya vimos que cuando una reconocida institución educativa organizó un encuentro similar, solo cuatro candidatos asistieron, y la verdad, fue más un trámite que un ejercicio de contraste; acudieron con discursos ya preparados, los leyeron sin emoción, y el debate se convirtió en una pasarela sin fondo. Nada para destacar y nada para recordar, es decir, pasaron sin pena ni gloria cada uno de los cuatro.
Ahora, la expectativa es alta. Ojalá que este jueves sí veamos propuestas serias, porque si algo han demostrado los equipos de campaña en esta contienda, es una enorme creatividad para la guerra sucia en redes sociales. Tristemente, los ciudadanos han sido testigos de publicaciones ridículas, ataques personales y una serie de “trapitos al sol” que degradan el debate público. Parecen más niños peleando en el patio de la escuela que adultos buscando gobernar una ciudad que ya no aguanta más improvisaciones.
Poza Rica vive una crisis profunda de inseguridad, violencia, desempleo, falta de inversión, servicios públicos deficientes y un estancamiento económico alarmante. En ese contexto, el próximo alcalde o alcaldesa debe ser una persona con capacidad intelectual, conocimiento, y sobre todo experiencia para gobernar.
Ya basta de ocurrencias. Ya basta de llegar al poder a aprender. Las últimas dos administraciones son un claro ejemplo de lo que pasa cuando se gobierna sin preparación.
Este debate será más que un evento, será una prueba de fuego para saber quién tiene la verdadera estatura para ocupar la silla presidencial, con propuestas reales y visión de futuro, y quién sigue anclado en la politiquería barata.
La ciudadanía no quiere más espectáculos, lo que quiere son verdaderas soluciones para que Poza Rica vuelva a ser lo que un día fue: el polo de desarrollo en toda la zona norte, y que sus jóvenes ya no tengan que irse a otros estados del país para encontrar fuentes de trabajo que les permitan un mejor nivel de vida.





