TIHUATLÁN.- Comunidades como Lázaro Cárdenas y Nuevo Progreso tienen elevada tasa de migrantes, quienes viven y envían remesas de dinero desde Estados Unidos, lo que ha mantenido la presencia de circulante en esos lugares, donde el trabajo escasea, y para colmo, se esperan grandes oleadas de connacionales.
Nada más en el Kilómetro 6, unas cien familias dependen de lo que esposos o hijos mandan desde el país del norte, cuya reforma migratoria mantiene preocupada a la población también del Kilómetro 12, donde incluso, muchas casas se encuentran abandonadas, pues sus moradores hace tiempo decidieron ir a alcanzar a sus familiares. Y ahora todos están en espera de ser deportados.
POR SABINO BAUTISTA JUÁREZ

