Organismos no gubernamental advierten que están en riesgo las regiones rurales y las generaciones futuras por alta contaminación de millones de litros del vital líquido
Poza Rica, Ver.- La Alianza Mexicana contra el Fracking (AMCF), pide a senadores que actualmente revisan el Dictamen de las comisiones, unidad de recursos hidráulicos y de estudios legislativos, se regrese a la redacción de la propuesta en la que se demanda agua para las personas, no para extraer gas, pues con el proyecto de decreto por el que se expide la Ley General de Aguas, que abroga a la Ley de Aguas Nacionales, no cambia en nada y no cumple con lo solicitado, indicó Beatriz Olivera, de la AMCF.
En un reporte hecho llegar a esta redacción, el organismo no gubernamental señala que este cambio en la redacción del artículo 220 del dictamen,no representa ninguna medida a favor del cuidado, buen manejo y conservación de los recursos hídricos del país pues al contrario, permite la contaminación de millones de litros de agua en el país.
Resalta que actualmente, el Artículo 220 del dictamen dice; «Queda prohibido el uso del agua de consumo humano y de riego para las actividades de fractura hidráulica en pozos asociados a yacimientos no convencionales».
Sin embargo, exige que, por el bien de México, de las regiones rurales, de las infancias y generaciones futuras, y por el compromiso urgente de hacer un mejor manejo del agua, es necesario que dicho Artículo quede así: «Queda prohibido el uso del agua para las actividades de fractura hidráulica o estimulación hidráulica, así como para la exploración, explotación y extracción de hidrocarburos no convencionales».
Sostiene que la redacción original del dictamen prohibía destinar agua a la técnica de fractura hidráulica.
¿Qué intereses entraron a cambiar la redacción para que en los hechos se intente legalizar el uso de millones de litros del líquido a, literalmente, contaminarlos y desecharlos?, cuestiona.
En el documento divulgado por la AMCF señala que, en México existen 7 mil 879 pozos fracturados y cada uno consume entre 9 y 29 millones de litros de agua. Esto en un país con alteraciones drásticas en el régimen de lluvias «es inaceptable».


