Xalapa, Ver.- El Primer Informe de Gobierno constató las cifras aportadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y los colectivos de defensa de derechos humanos: existe una constante en la cifra de agresiones contra las mujeres.
De acuerdo con el documento rector del Informe, las fuerzas policíacas
atendieron 536 casos de agresiones de género, con un reporte de 540
víctimas y la intervención de 218 personas en el lapso de diciembre de 2018 a octubre de 2019.
En esta cifra, Veracruz encabeza el primer lugar con 235 casos atendido,
237 víctimas y 39 personas intervenidas; le sigue Xalapa, con 136 casos
atendidos, 137 víctimas y 115 personas intervenidas; y en tercer lugar
queda Boca del Río, con 43 casos, 45 víctimas y 7 detenciones.
Poza Rica ocupa el cuarto sitio, con 16 casos, 16 víctimas y 5 detenciones.
En el caso del feminicidio, el Gobierno de Veracruz planteó la meta de
reducir la incidencia de 140, registrados en el transcurso de 2019, a 75 en
2024 y finalmente 50 en 2030.
Lo anterior, por medio de ordenar el fortalecimiento de la estrategia de
atención a las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres,
priorizando los municipios con población indígena.
En este rubro, el gobierno dio prioridad en la capacitación de 17 titulares
de las unidades de género sobre la naturaleza e implicaciones de la Alerta
y a 75 efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública; aparte de una
instrucción para 1,514 personas: 931 hombres y 583 mujeres en los temas de Perspectiva de género y Derechos humanos de las mujeres.
Además, resalta la inversión de 2 millones de pesos del Proyecto Acciones
Eficaces para la Atención de las Declaratorias de Alerta de Violencia de
Género en Veracruz 2019, a modo de diagnosticar la violencia específica en
los municipios indígenas y el embarazo en niñas y adolescentes por
violencia sexual.
Otro punto abordado en el documento es el referente a la interrupción
legal del embarazo (ILE) en donde solo se admite la actualización del
directorio de hospitales no objetores de conciencia, documento incompleto e incluso “perdedizo” durante la administración anterior.
