Marinos y pescadores jamás regresaronMarinos y pescadores jamás regresaron

Tuxpan, Ver.- Ningún puerto del país ha sido tan castigo por las tragedias en altamar como Tuxpan. Grandes embarcaciones mercantes, petroleras y pequeños barcos pesqueros han desaparecido con todo y tripulación, dejando a decenas de familias en total desamparo y con el corazón hecho pedazos por el dolor de la pérdida del ser querido.

Cuando el 12 de enero de 2011 corrió el rumor  que se había hundido el barco atunero Black Fin, a 270 millas al Este de Matamoros,  de inmediato vinieron los recuerdos del Pámpano IV, que 7 años antes había naufragado a 20 millas de Tuxpan.

“Hasta parece que una maldición se cierne sobre nuestros barcos y tripulaciones”, dijo don Enrique Martínez, pescador ribereño que se había acercado al muelle pesquero a conocer más detalles del accidente.

Precisamente, en las inmediaciones del muelle ya se encontraban los familiares de los 6 tripulantes desaparecidos, esperando noticias. El mal tiempo que provocaba el frente frío 20 mantenía en tierra a los aviones de la Marina Mexicana y Guardia Costera de E.U.

Eugenia Hernández, esposa del capitán Hugo Morales, no perdía la fe en que pronto habría noticias buenas de ellos. Desafortunadamente, los días transcurrieron y los esfuerzos de búsqueda cesaron. Ni uno de los seis tripulantes pudo ser hallado.

A diferencia del hundimiento del Pámpano IV, en el que 5 tripulantes fueron rescatados con vida y solo uno murió, en el naufragio del Black Fin el mal tiempo y lo distante del sitio del siniestro no permitieron actuar con mayor prontitud.

LA BARCAZA DLB 269 Y EL BUQUE TUXPAN

Cuando en 1995 decenas de trabajadores petroleros de Tuxpan y la región abordaron la plataforma DLB 269 en el muelle de la empresa CCC, hoy Swecomex, nunca imaginaron que en pocos meses vivirían la peor pesadilla de sus vidas y que muchos de ellos jamás regresarían con vida a casa.

La barcaza fue colocada en los campos petroleros de la Sonda de Campeche, pero en el mes de octubre de ese mismo año el poderoso huracán Roxana apareció en escena, provocando el hundimiento de esta embarcación. Más de 200 personas fueron rescatadas con vida, decenas quedaron en calidad de desaparecidos y se recuperaron 26 cadáveres.

Sin embargo, esto no ha sido la peor tragedia que involucra al puerto de Tuxpan, pues en febrero de 1987 el buque portacontenedores Tuxpan, de la empresa Tecomar, desapareció en el Atlántico Norte con sus 27 tripulantes, cuando cumplía una travesía de Bremen, Alemania, a este puerto.

Pese a los esfuerzos internacionales de búsqueda nunca se hallaron restos de la embarcación ni de su tripulación. Hasta la fecha continúa el misterio y los reclamos judiciales por la sospecha de que el buque se hundió por fallas técnicas.

Estas tragedias no desaniman ni a pescadores ni a marinos mercantes, pues todos creen que el destino ya está escrito. En esta temporada de huracanes el riesgo es mayor y todos se despiden de sus seres queridos, sabiendo que podría ser la última vez que se vean.

Por ALF