A solo dos meses de que concluya la presente administración municipal en Poza Rica, no queda mucho que decir, o más bien mucho que lamentar. Porque si algo ha quedado claro en estos casi cuatro años de gestión es que la actual comuna pasará a la historia no precisamente por sus logros, sino como una de las más costosas e improductivas que ha tenido la ciudad.
Los números no mienten: 12 ediles y una síndica que, entre todos, le cuestan varios millones de pesos al erario, con salarios mensuales que superan los 100 mil pesos. Y sin embargo, si usted le pregunta a cualquier ciudadano en la calle si conoce el nombre o el trabajo de sus regidores, la mayoría dirá que no. Porque en realidad la gran mayoría se la pasaron cuatro años de vacaciones con sueldo, sin rendir cuentas ni pisar siquiera una colonia.
Seamos francos, no suman ni seis los ediles que realmente mostraron trabajo, compromiso o resultados. El resto simplemente ocupó la silla, sin trascender, sin acercarse al pueblo, sin dejar huella alguna.
Por eso no debe sorprender a nadie lo ocurrido ayer en la sesión de Cabildo, cuando se anunció la licencia de 59 días solicitada por el regidor primero, José Jesús García Cruz, de extracción morenista.
Mediante el oficio RG1/051/2025, y sin remuneración alguna —eso sí—, se le concedió el permiso para ausentarse de sus funciones a partir del 30 de septiembre.
Lo que sorprende, más bien, es que aún haya quien se indigne por esto, cuando en realidad el ausentismo ha sido la constante de esta administración. No solo físico, sino de resultados, de compromiso, de presencia ciudadana.
Este triste cierre de ciclo no debe quedarse en el rencor ni en la burla; debe servir como advertencia. Poza Rica no puede volver a permitirse una comuna de adorno, ni ediles que solo vean el cargo como un premio económico.
La historia está por escribir una nueva página en dos meses. Y si no aprendemos de lo que hoy estamos dejando atrás, estaremos condenados a repetir los mismos errores, con los mismos rostros o con otros nuevos, pero igual de ausentes.
Y mire que llegarán personajes que ya les iremos contando sus historias, porque no hay mucho que reconocerles y sí que criticarles.
