Esperanza o más de lo mismo

Andaba norteado, trasnochado o simplemente muy confiado el comandante de la Policía Municipal de Poza Rica, Efigenio Jiménez Bernabé, cuando esta semana declaró ante los medios locales que los índices delictivos en el municipio han disminuido un 50 por ciento en el último mes.

Así, sin presentar cifras oficiales, sin respaldo de algún informe institucional, sin más argumento que su palabra. Y claro, como era de esperarse, al pueblo pozarricense no le quedó otra que soltar la carcajada.

Porque si algo tienen claro los ciudadanos que caminan todos los días por las calles de Poza Rica, es que la ciudad se ha convertido en una verdadera tierra de nadie. Una urbe donde los hechos violentos son pan de cada día, donde la inseguridad ya no sorprende, donde los elementos de la Policía Municipal brillan por su ineficiencia, salvo cuando se trata de levantar borrachitos o a quienes “alteran el orden”, según sus propios criterios.

Quizá don Efigenio hablaba de otra ciudad. Tal vez vive en una realidad alterna donde todo está tranquilo, donde los delitos desaparecen mágicamente, donde las estadísticas criminales bajan mientras la ciudadanía duerme entre paz y armonía. Tal vez ahí sí cayeron los índices delictivos, aunque a nadie le avisaron.

Y mientras el comandante presume logros que no se ven en las calles, la violencia sigue sacudiendo a Poza Rica. Esta semana nuevos hechos lamentables volvieron a poner a la ciudad en la agenda roja de los portales de noticias, esos mismos medios que también han ventilado los escándalos y deficiencias operativas de la corporación municipal. No es secreto que la Policía Municipal de Poza Rica carga una de las peores imágenes a nivel estatal.

En tiempos de la Cuarta Transformación ya es costumbre escuchar la frase: “Yo tengo otros datos”. Y parece que el comandante Jiménez Bernabé también se la aprendió bien. Aunque sus datos, como los de otros funcionarios, estén completamente desconectados de la realidad que vive la gente todos los días.

Así que don Efigenio, si de verdad piensa que en Poza Rica la delincuencia bajó un 50 por ciento, tal vez es momento de bajarse de la patrulla y darse una vuelta a pie por la ciudad.