Yatrogenia
Por: Doc Kiskesabe
Corría el mes de la canícula de agosto de 2021 cuando se presentó a consulta un humilde campesino en unión de unos seis miembros de su familia, todos al borde de la histeria porque habían recibido una proposición médica de diálisis peritoneal, ante una cifra muy alterada de creatinina, con 6 mg/dl, siendo lo normal máximo de 1.2 mg/dl; con 130 mg de urea, normal de 50 mg; ácido úrico de 9 mg, normal no más de 7 mg, y anemia leve de 9 gramos, normal 12 gramos, que efectivamente sugerían una insuficiencia renal con incapacidad para eliminar esas toxinas.
Pero no había síntomas urémicos evidentes como: náuseas, vómitos, diarrea, insuficiencia respiratoria o cardiaca, ni somnolencia que sugiriera coma urémico por intoxicación cerebral, de hecho, el hombre cumplía con sus pesadas tareas del campo porque los síntomas graves mencionados en general se presentan cuando ya hay una grave retención de líquidos y la urea y creatinina se elevan por encima de 200 y 10 mg, respectivamente.
Tenía insuficiencia renal leve, prácticamente asintomática, pero había que investigar la causa del daño renal con el fin de dilucidar el pronóstico, ya que por el momento no convenía la diálisis, que solo calma síntomas sin resolver la causa, que bien podría resolverse sin ese procedimiento.
El drama que los trastornaba era el elevado costo privado, unos 40 mil pesos al inicio y posteriormente unos 30 mil pesos mensuales. No era para menos. Ni la pensión socializada de un médico o maestro jubilado de cualquier institución sería suficiente.
Clínicamente tenía el antecedente de arrojar cálculos por vías urinarias. No tenía retención de líquidos y acudió a consulta por ronchas y comezón en su cuerpo, que atribuyeron a la insuficiencia renal, pero que por la historia deduje que podría tratarse de una irritación de la piel propia del sudor y polvo con hongos o ácaros, en relación a las sustancias que utilizan para fumigar hierbas o plagas.
Ya estaba recibiendo un medicamento dizque para la insuficiencia renal, alfacetoanálogos, son aminoácidos sintéticos, son las moléculas que forman las proteínas de la carne. Los alfacetoanálogos son en realidad “carne sintética”, pero no tienen ningún efecto benéfico en la insuficiencia renal. Les prohíben la carne natural, que no es la causa del daño renal, y les prescriben carne sintética, gastando 3-4 mil pesos mensuales, con los cuales se pueden comprar varios kilos de arrachera.
¿Y la causa de la insuficiencia renal? No la sabía este paciente. Actualmente es la diabetes de más 10-15 años de evolución la causa más frecuente de insuficiencia renal. Este paciente no es diabético.
La segunda causa de daño renal es la pielonefritis crónica por retención crónica de orina ocasionada por cálculos renales que obstruyen el flujo de orina o crecimiento prostático benigno o maligno, que a largo plazo provoca obstrucción al flujo urinario crónico con daño renal y que puede ser reversible al eliminar los cálculos o liberar la obstrucción de la próstata.
Pielonefritis crónica agudizada por litiasis renal fue la sospecha clínica más viable para explicar el daño renal de este paciente por lo siguiente:
1.- Los datos mencionados en agosto de 2021, con el antecedente de arrojar cálculos urinarios, infección crónica urinaria, elevación de ácido úrico creatinina y urea y anemia. Con estos datos se indicaron antibióticos, alopurinol para el ácido úrico, nandrolona para bajar la urea y la creatinina y mejorar la anemia.
Sin diálisis
2.- Con el tratamiento anterior mejoró progresivamente y en el momento actual, a pesar de haber suspendido el tratamiento mencionado, 3 años después no hay anemia con hemoglobina normal, la creatinina de 6 bajo a 2.2 (normal 1.2), sigue ligeramente elevada y no provoca ningún síntoma, la urea se normalizó, no hay retención de líquidos, solo persiste elevado el ácido úrico a 10.7 (normal hasta 7).
Conclusión diagnóstica: este hombre padece una insuficiencia renal leve asintomática, desencadenada por pielonefritis crónica causada por un defecto en la eliminación renal del ácido úrico que propició la cristalización de ese ácido úrico en los filtros renales y formación de cálculos, alterando la filtración renal que explica la elevación de la creatinina y la anemia.
Evolucionó satisfactoriamente con tratamiento farmacológico: un anabólico proteico, nandrolona una ampolleta cada 8 días, cuyo efecto es mejorar la anemia y disminuir la urea y creatinina al aumentar la síntesis de proteínas, complemento de hierro y vitaminas y alopurinol para normalizar el ácido úrico principal responsable de la lesión renal. Abandonó el tratamiento hace unos 8 meses y actualmente se encuentra asintomático, sin anemia con hemoglobina normal de 13 gramos, creatinina ligeramente elevada a 2.2 mg/dl (normal 1.2) y ácido úrico elevado a 10.7.
Pronóstico: tiene buen pronóstico, para la vida y la función renal no necesita diálisis; se reinicia tratamiento con alopurinol para controlar el ácido úrico, ya que si persiste elevado puede formar cálculos y empeorar el daño renal que se ha detenido. Se añade nandrolona en ampolleta cada 15 días para el control de la creatinina, ya que ésta se eleva debido al catabolismo elevado de proteínas por las toxinas que no se eliminan por los riñones dañados y la nandrolona aumenta el anabolismo (lo contrario de catabolismo) y con ello disminuyen o se estabilizan las cifras de creatinina.
En el anabolismo, moléculas pequeñas se transforman en moléculas más grandes y complejas de hidratos de carbono, proteínas y grasas. El catabolismo o metabolismo destructivo es el proceso que produce la energía necesaria para toda la actividad que tiene lugar en las células.
Corolario: tres años sin diálisis, con calidad de vida magnífica. No habría sido así con la diálisis.
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Web: www.kiskesabe.com
