“El reloj descompuesto de Teté” regresa a escena tras ganar el Festival de Teatro Universitario de Xalapa

Se presentará este viernes 24, sábado 25 y domingo 26 de abril en el Teatro La Caja.

Por: Mónica Tejeda Hernández

Xalapa, Ver.- Tras obtener el primer lugar en la categoría A del Festival de Teatro Universitario de Xalapa, la obra El reloj descompuesto de Teté, de la dramaturgia y dirección de Axel Uriel Morales Tejeda, regresa a los escenarios con una breve temporada los días 24, 25 y 26 de abril en el Teatro La Caja de la Organización Teatral de la Universidad Veracruzana (ORTEUV), ubicado en La Pérgola s/n, en la zona universitaria.

“El reloj descompuesto de Teté” regresa a escena tras ganar el Festival de Teatro Universitario de Xalapa

La puesta en escena narra la historia de Teté, un anciano que, desde su infancia, ha vivido entre sueños y recuerdos que decidió ocultar con el paso del tiempo. Su vida da un giro con la aparición de un misterioso ser que viaja entre relojes y lo conduce por un recorrido a través de distintas etapas de su vida. Entre memorias, nostalgia y episodios no resueltos, Teté deberá enfrentar los fragmentos de su pasado para reconciliarse consigo mismo antes de que el olvido lo alcance.

A través de una narrativa que transita entre la fantasía y el drama psicológico, la obra propone un viaje emocional que aborda temas como la salud mental, las heridas de la infancia y el abandono de las personas adultas mayores, recordando al espectador la importancia de mirar hacia atrás para sanar y no perder de vista aquello que nos define.

La obra es presentada por la compañía Yo no fui, fue Teté, fundada en 2024 en Xalapa, Veracruz, e integrada por estudiantes y egresados de la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana. Desde su estreno el 27 de abril de 2024, la puesta ha sumado once funciones y ha logrado conectar de manera significativa con el público.

La agrupación se caracteriza por explorar distintos lenguajes escénicos, como el teatro de objetos, la transfiguración de espacios y elementos de farsa, con el objetivo de construir propuestas dirigidas principalmente a jóvenes audiencias. Su trabajo se articula desde inquietudes generacionales, sociales y políticas, buscando resonar especialmente con la generación Z, disidencias y públicos jóvenes.

Sobre la obra, el autor expresó: “A veces en este adultocentrismo, caemos en minimizar los problemas de las infancias y las adolescencias y no, son super válidos los problemas que pasamos en cada etapa, justo de eso va la obra, de los problemas que pasas en cada etapa de tu vida y es super válido y valioso, no hay por qué invalidar. Ahora como adulto es validar a ese niño, decirle es válido lo que sentiste y pasaste”.

El reloj descompuesto de Teté es apta para todo público, con recomendación para mayores de 12 años, y se perfila como una experiencia escénica que invita a la reflexión a través de una historia íntima y conmovedora.

Por Redactor1