Adolfo Ramírez Arana negó intento de expulsión
Por: Mónica Tejeda Hernández
Xalapa, Ver.- La dirigencia estatal del PRI en Veracruz aseguró que la renuncia del diputado local Héctor Yunes Landa fue una decisión voluntaria y negó que existiera un proceso interno para expulsarlo del partido, como había señalado el ex priista en días recientes.
En conferencia de prensa, el líder estatal del PRI, Adolfo Ramírez Arana, afirmó que fue el propio Héctor Yunes quien presentó personalmente su renuncia, la cual le fue recibida sin objeciones. Incluso, ironizó sobre las declaraciones del ex legislador respecto a que no salió “por la puerta de atrás”, al señalar que literalmente abandonó las oficinas del partido por esa vía, tras despedirse de algunos militantes con quienes compartió décadas de militancia.
De acuerdo con la dirigencia, la salida del exsenador representa una “limpieza” al interior del PRI, al considerar que desde hace tiempo mantenía acciones contrarias a los intereses del partido.
“El sentir de militantes y ciudadanos es que se está limpiando la casa”, expresó el dirigente, quien además acusó a Yunes Landa de haber traicionado al partido en distintas ocasiones.
Recordó que en 2020 participó en la creación del partido Todos por Veracruz y aseguró que actualmente impulsa la conformación de una nueva fuerza política denominada “Antipopulista”, para la cual, según dijo, habría solicitado apoyo de militantes y operadores priistas desde noviembre del año pasado.
La dirigencia estatal rechazó tajantemente las versiones de Héctor Yunes sobre presuntas presiones para votar a favor del presupuesto estatal, así como una supuesta invitación de Alejandro Moreno para reunirse con la gobernadora de Veracruz.
Incluso, señalaron inconsistencias en sus declaraciones, al cuestionar que mientras él aseguró haber recibido indicaciones para respaldar el presupuesto, otros legisladores priistas votaron en sentido contrario.
“Si hubiera existido una línea para votar a favor, todos habrían actuado igual”, sostuvo.
Asimismo, calificaron como falsas y desesperadas las declaraciones del ex priista sobre una supuesta orden de aprehensión y cateo en su contra, mismas que, según él, fueron detenidas tras comunicarse con la gobernadora y el secretario de Gobierno.
Para la dirigencia, estas afirmaciones carecen de lógica jurídica y ponen en duda la autonomía de la Fiscalía General del Estado.
“Si eso fuera cierto, entonces habría tráfico de influencias, porque una gobernadora no puede frenar órdenes judiciales”, señalaron.
Finalmente, Ramírez Arana sostuvo que nunca contempló expulsar a Héctor Yunes, pues consideraron que una medida de ese tipo le habría permitido victimizarse políticamente.
En cambio, aseguraron que su salida confirma una ruptura que venía gestándose desde hace varios años y que responde, principalmente, a su intención de mantenerse vigente en la vida política estatal mediante la creación de una nueva plataforma partidista.
