Álamo, Ver. – La tarde de este sábado fue despedido el profesor de Telebachillerato Diego Yasmar Barrales San Juan, cuyo cuerpo fue inhumado en el cementerio del ejido Jardín Viejo, muy cerca de la ciudad.
En medio del dolor, familiares guardaron silencio y expresaron que “ya habrá momento” para exigir a las autoridades que el crimen no quede impune y que quienes resulten responsables sean llevados ante la ley.
Hasta ahora, la Fiscalía no ha emitido información alguna en torno al caso o sobre algún avance en las investigaciones.
El docente fue privado de la libertad la tarde del martes 6 de agosto, cuando había ido a la zona centro a realizar algunas actividades. Al día siguiente, fue localizada su camioneta abandonada en un predio en las afueras de la ciudad.
Asimismo, el cuerpo fue rescatado la mañana de ayer viernes en las aguas del río Pantepec, en inmediaciones de la comunidad Cinco Poblados.
Barrales San Juan fue velado durante la noche en la colonia Fernando López Arias, en esta ciudad. Durante la noche y en la mañana de este sábado, el domicilio se llenó de decenas de personas, entre familiares, amigos, maestros y estudiantes del Telebachillerato del Estado de Veracruz (TEBAEV) de la comunidad La Defensa, donde daba clases.
Sobre el ataúd, los alumnos colocaron fotografías relacionadas con actividades y convivios que tuvieron con su mentor, a quien dedicaron mensajes de gratitud y reconocimiento.
En entrevista, el señor Diego Barrales Flores agradeció el acompañamiento en estos momentos dolorosos, pero rehusó abordar el tema en torno a la privación de la libertad que terminó de la manera más trágica con la vida de su hijo.
“Sólo puedo decir: muchas gracias a todos quienes hicieron el favor de acompañar a mi hijo, muchas gracias de parte de las familias Barrales Bello, Barrales San Juan y de todos los familiares”, expresó, aunque pidió no abordar el tema del crimen.
“Ahorita no tengo cabeza para eso. Estamos en shock en este momento y ya después veremos, pero ahorita estamos en el sepelio y ya después habrá momento para exigir justicia”, expuso.
La mañana de este sábado estuvo nublada y comenzó a lloviznar al mediodía, justo cuando el cortejo fúnebre salió del domicilio hacia el cementerio. En el trayecto, la lluvia arreció ligeramente y así permaneció hasta el arribo al camposanto.
La lluvia cesó cuando el cortejo llegó al cementerio. Se efectuó una breve ceremonia en el descanso y enseguida el ataúd fue llevado al área de la fosa. Concluido el funeral, la tarde se despejó y salió el sol. Descanse en paz el maestro Diego Yasmar.



