Llamada de Emergencia

Gustavo García Salazar

El lunes en las redes sociales vi un en vivo donde referían que necesitaban una ambulancia y afirmaban que ésta fue negada, se dieron tiempo incluso para ir al municipio y constatar esta situación, y al llegar al lugar se dieron cuenta que todas las ambulancias estaban en su base, ante esto los comentarios se dieron como hilo de media en contra de los servicios prehospitalarios; pero bueno, como ustedes saben, me di a la tarea de investigar, con el objetivo de dar a conocer lo que siempre ha sido el propósito de esta columna, la contraparte desde el punto de vista del personal que interviene en las emergencias.

Sin duda alguna y como siempre he manifestado, un en vivo de cualquier reportero de cualquier medio conlleva una responsabilidad enorme y en el caso de los grupos de emergencia muchas veces provocan que en el lugar el ambiente se vuelva más tenso de lo que es ya atender una emergencia de cualquier índole.

Pero regresando al punto, debemos entender este ciclo que conlleva la atención en las emergencias, al menos en el ámbito prehospitalario, para poder cumplir una atención de calidad.

Una vez que pasa el accidente de cualquier índole y que la persona se encuentra necesitada de una ambulancia el primer punto, como ya sabemos, es dar parte al servicio de emergencias, he aquí donde empiezan las adversidades, sobre todo para el paciente, ya que es el principal interesado.

¿Y por qué mencionó que empiezan las adversidades? ¿Cuántos de nosotros nos sabemos los números de emergencias? En diferentes cursos que he tenido la oportunidad de brindar cuando hago esta pregunta del número de emergencias muchos se quedan pensando, pero los que tienen el conocimiento del 911 como un despachador de emergencias siempre me hacen el comentario de que nunca contestan, a lo cual empiezo con algo que muchas veces la sociedad no lo sabe, pero nuestro 911 es regional, atiende Papantla, Cazones, Tihuatlán y Poza Rica, con todo y sus comunidades, que muchas veces las llamadas superan al número de operadores que se encuentran laborando, esto sin contar las diferentes llamadas de broma que se realizan diariamente, por lo cual es importante saber los números de urgencia directo que tienen las diferentes corporaciones, en caso donde el 911 por diferentes razones no pueda contestar la llamada.

Otra parte que sucede diariamente y donde fue el parteaguas de lo sucedido el lunes con los paramédicos de Sirena es la siguiente, diariamente se manda un reporte de las diferentes instituciones hospitalarias que están en nuestra ciudad, donde avisan su capacidad de recepción hospitalaria, que quiere decir esto, en pocas palabras refieren si tienen camas disponibles para los servicios que puedan suscitarse durante el día.
Y aquí es donde más se complica, ya que en los diferentes hospitales su atención va dirigida su derechohabientes normalmente y se encuentran saturados, por ejemplo IMSS, ISSSTE, PEMEX, incluso en las clínicas de iniciativa privada ya se
ven este tipo de situaciones, pero se podría decir que la joya de la corona la tiene el Hospital Regional de Poza Rica, que muchas veces se encuentra trabajando al 500% de su servicio, por lo cual muchas veces la atención se va retrasando por la sobrepoblación.

Lo sucedido el día lunes fue que las ambulancias de Sirena se encontraban sin camillas, ya que estaban ocupadas con pacientes que se encontraban en el Regional, que incluso la retención de camillas puede durar hasta 48 horas en el hospital por la sobrepoblación del mismo.

Y si piensas como yo lo pensé, bueno si se hubieran ido al servicio sin la camilla y lo recuestan sobre donde normalmente va sentado el paramédico durante la atención, pues después de pensar esta situación llegue a la conclusión que sería una irresponsabilidad, ya que si el lesionado por la gravedad de su lesión requiere de tablas rígidas, la camilla es el escenario.

Es más, imaginemos la transmisión en vivo de los medios informativos refiriendo que los paramédicos no traen camilla, sin duda alguna el escenario estaría tenso, donde incluso me atrevo a pensar que se volverían violentos.

La solución en realidad es muy compleja, pero podría haber más apertura hacia las instalaciones de los diferentes hospitales de la ciudad, sin dejar a un lado que existe mucha gente que al menor malestar acude al hospital, retrasando o quitando suministros de quienes más los necesitan. Lo que se requiere es que todos generemos conciencia al solicitar un servicio hospitalario o prehospitalario.

Nos leemos el próximo lunes
@llamada de emergencia