Miguel Ángel Uribe Toral vive el peor momento, pues busca dejar a alguien en la próxima administración que le cuide sus corruptelas; podría terminar en prisión.
Cazones de Herrera, Ver.- Desesperado, con un presunto daño patrimonial que ha generado escándalo en sus tres años de gobierno y con un pie en la cárcel, el alcalde Miguel Ángel Uribe Toral busca a toda costa dejar a “alguien” de sus confianzas en la próxima administración municipal, para que le cuide sus corruptelas que lo han convertido en el nuevo millonario de Cazones, denuncian los habitantes de la zona.
Allegados a su círculo de “compadres” y amigos de parranda señalan que, además de desesperado, está muy molesto con el pueblo de Cazones, porque no apoyan a su hija Norma Araceli Uribe Castillo, quien desde que se registró para la contienda interna de MORENA, solo ha recibido la negativa de los cazoneños, como una forma de protesta contra el pésimo gobierno (si así se le puede llamar) de su progenitor.
Miguel Ángel Uribe Toral, al ver que la campaña interna de su hija Norma Araceli no avanza, corre a refugiarse en otros contendientes por la interna de MORENA. “Ahora el alcalde no sabe qué hacer, y ya se oyen rumores de que podría salir de ese partido”, afirman.
Sin embargo, si no tiene un sucesor en la silla de la próxima administración, el edil deberá enfrentar a la justicia por las pésimas obras realizadas con materiales de dudosa calidad, como la carretera a Limón Chiquito, que terminó destrozada, mal hecha e inservible, y que, por esta razón, no pudo ser inaugurada.
El asfaltado de la carretera, tramo La Barra-El Torno, fue un robo al erario: una inútil raspada, un poco de asfalto mal preparado, y ahora todo se está destrozando. Al llegar la temporada alta de vacaciones de Semana Santa, el camino estará peor que cuando Uribe Toral le “metió mano”.
















