Tras el hallazgo de numerosos peces muertos en el río Cazones, autoridades de los tres niveles activaron un operativo de supervisión para evaluar el posible impacto ambiental en la zona. La situación ha encendido alertas, especialmente entre pescadores, debido al riesgo sanitario que podría representar.
El reporte surgió durante la mañana de este miércoles, lo que derivó en la movilización de personal de Protección Civil estatal y municipal, quienes realizaron recorridos de inspección a lo largo de aproximadamente cuatro kilómetros del afluente. En el sitio confirmaron la presencia de fauna acuática sin vida en distintas áreas de la ribera.
Durante estas acciones también fue asegurado un envase de plástico que contenía residuos con apariencia de hidrocarburo, mismo que será analizado por especialistas para determinar su origen y composición.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que este evento estaría relacionado con escurrimientos registrados días antes en Poza Rica y Coatzintla, donde las lluvias intensas habrían arrastrado petróleo hacia el río, afectando directamente las condiciones del agua.
Ante este panorama, se solicitó la intervención de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), con el objetivo de realizar muestreos que permitan conocer el grado de contaminación y establecer medidas preventivas.
Las autoridades indicaron que los datos recabados formarán parte de una investigación más amplia para deslindar responsabilidades por el posible daño ecológico. Mientras tanto, exhortaron a la población a evitar el consumo de peces provenientes del río Cazones y a mantenerse informada a través de canales oficiales.
