Expertos aseguran que las nuevas generaciones optan por mayor consumo de dispositivos electrónicos, pero no le dan el confinamiento ecológico.
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.- La presencia de basura producto de artículos electrónicos, baterías, restos de computadoras, entre otros, da cuenta de la necesidad de que autoridades correspondientes lleven a cabo programas para reciclar estos objetos, a fin de que no lleguen a los arroyos de la ciudad y, finalmente, al río Cazones.
“El problema de la basura electrónica es un problema creciente en esta ciudad”, señaló el ingeniero ambiental Federico Soberano, quien señala que estudios prevén la urgencia de implementar políticas públicas reales, pero que además no se queden en el escritorio y se les dé continuidad, “como el caso de autoridades que ya se van y ya no quieren realizar las acciones que les compete”.
Dijo que el consumo excesivo de dispositivos electrónicos y la falta de un tratamiento adecuado de los residuos conlleva a que, en las calles, banquetas y predios baldíos, “aparezcan” montones de este tipo de desechos.
En la actualidad, las nuevas generaciones —y va desde primaria hasta nivel profesional— lo que más consumen son computadoras, tabletas, teléfonos celulares, televisores y electrodomésticos.
Estos dispositivos contienen materiales tóxicos como plomo, mercurio y cadmio, incluso pequeñas partículas de oro, que pueden contaminar el medio ambiente y afectar la salud humana si no se manejan adecuadamente.
La basura electrónica puede tener graves consecuencias para el medio ambiente y la salud pública si no se gestiona adecuadamente, y algunos de los riesgos incluyen contaminación del suelo y del agua.
Los materiales tóxicos pueden filtrarse en el suelo y el agua, contaminando los ecosistemas y afectando la salud de las personas y los animales.
La exposición a sustancias tóxicas como el plomo y el mercurio puede causar problemas de salud graves, incluyendo daños neurológicos y renales.
