Los primeros 2 meses del año han sido difíciles para el comercio establecido, algunos negocios tradicionales como el café Petrolero o la tienda departamental JR han cerrado debido a las bajas ventas que se han registrado.
Basta con realizar un recorrido por el primer cuadro de la ciudad, locales del comercio formal cuentan con el letrero de «Se renta”, en espera de que sean utilizados, pues la crisis sigue pegando en este municipio.
Grandes edificios que algún día marcaron la pauta en el desarrollo de Poza Rica hoy se encuentran abandonados, olvidados y siendo utilizados por personas en situación de calle, un claro ejemplo son el hotel Hacienda Xanath y las antiguas instalaciones de la tienda ISSSTE.
El comercio informal ha ganado terreno apoderándose de las calles, no pagan luz, renta, empleados o impuestos, generando un grave problema que ha ido en aumento, mientras que los propietarios de establecimientos poco o nada pueden hacer ante esta competencia desleal.
Dicho problema también afecta a locatarios de los mercados municipales, unos prefieren cerrar y buscar otras fuentes de empleo, en tanto que otros se suman al comercio informal y salen a las calles para intentar subsistir.
Con la llegada de marzo se asombra un rayo de esperanza para los comerciantes, las fiestas del petróleo, Cumbre Tajín o las vacaciones de Semana Santa, se prevé que genere una importante derrama económica en beneficio de todos.
