Dos empleados que se encontraban en actividades de limpieza en un contenedor donde se almacena el concentrado de jugo de naranja, cayendo uno de ellos de manera accidental y el otro se introdujo para ayudar a su compañero, quedando atrapados al interior de dicho tanque de grandes dimensiones.
Los hechos tuvieron lugar a las 22:00 horas del martes, en el terreno de lo que antes fue la empacadora Harsa, que hoy es ocupado por la empresa “Thank Container” que tiene como giro lavar los tanques contenedores de concentrado de jugo de las jugueras, y cuando ambos empleados limpiaban los tanques, en un descuido uno de ellos resbaló y cayó en su interior, por lo que su compañero al tratar de rescatarlo quedó también atrapado.
Ante su desesperación por estar en una ubicación poco poblada empezaron a gritar pidiendo auxilio y fueron algunos vecinos quienes alcanzaron a escuchar sus gritos, por lo que de inmediato alertaron a cuerpos de auxilio y rescate para que apoyaran a sacarlos de los tanques de almacenamiento.
Al lugar arribaron elementos de Protección Civil y Bomberos, socorristas de Cruz Roja y paramédicos de Emergency Medical Services (EMS), para que en conjunto pudieran sacar a los dos empleados atrapados que ya se sentían mal porque les faltaba el aire y se encontraban lastimados por la caída.
Al momento de ser sacados de los depósitos fueron llevados al Hospital General del Ídolo para su pronta atención, ya que uno de ellos presentaba una lesión en el tobillo.
Los empleados de la empresa se identificaron como Hipólito Reyes Martínez, de 51 años, con domicilio en calle Ejidatarios de la localidad Rodríguez Clara, de ocupación encargado de relavador de tanques, y Lorenzo Antonio Aguilar Sampayo, de 22 años de edad y domicilio en calle Francisco Segura de la colonia Ampliación Gabino González.
La empresa «Thank Container» guardó total hermetismo ante las autoridades e incluso en las afueras del propio hospital una mujer de quien se dijo es la responsable de la empresa impedía a toda costa que se tomaran gráficas de los empleados lesionados.
Por fortuna este accidente de trabajo no pasó a mayores consecuencias.
Cabe destacar que dichos tanques miden más de 5 metros de alto, lo cual impedía que los dos empleados tuvieran la suficiente oxigenación.
