CITRÓPOLIS
Por: José Gabriel Gómez Corrales
27 DE MAYO DE 1837: 189 AÑOS DE VIDA MUNICIPAL
Conocer el origen institucional de nuestro municipio es un acto fundamental para entender la grandeza de nuestra herencia huasteca. En el marco de esta conmemoración, resulta necesario destacar un hecho clave que define nuestra identidad local: el 27 de mayo de 1837, el municipio de Temapache —hoy Álamo Temapache— fijó su nacimiento político. Curiosamente, este nacimiento institucional no ocurrió bajo las leyes de Veracruz, sino como una de las 163 municipalidades en las que se dividió geográficamente el entonces Departamento de Puebla de los Ángeles. Conocer esta fecha nos permite dimensionar la profunda evolución de nuestras raíces regionales.
Para comprender la magnitud de este trayecto, debemos recordar que antes de la conquista española este territorio perteneció a la provincia huasteca de Tzicoac (Xicoac), la cual a la llegada de los españoles se encontraba bajo el dominio del imperio azteca. Tras la caída de la Huasteca en 1523, Hernán Cortés encomendó este espacio a Diego de Coria, dividiéndose más tarde con Pedro de Meneses. Estas encomiendas —herramientas de explotación de la riqueza indígena justificadas a través de la evangelización— requerían una estructura eclesiástica. De ahí que los obispados marcaran las primeras divisiones geopolíticas vigentes durante casi todo el virreinato.
Nuestra región perteneció eclesiásticamente a la Alcaldía Mayor de Cuachinanco (Huauchinango). Entre los años 1543 y 1554, llegó a esta zona la orden de los Agustinos Descalzos, frailes a quienes les correspondió la evangelización de toda el área. Debido a la destrucción que los conquistadores provocaron en la provincia de Tzicoac, Temapache emergió durante la Colonia como el asentamiento más importante de esta región costera de la Huasteca; una relevancia que mantuvo intacta hasta los albores del siglo XIX.
Prueba de esta grandeza quedó asentada en el célebre libro Theatro Americano, editado en 1745 por Joseph Antonio de Villaseñor y Sánchez. En dicha obra se lee que Guauchinango era la Cabecera Principal de Jurisdicción, y añade textualmente: “Al noreste de esa capital, está el pueblo y cabecera de Tamapachi, habitado de 5 familias de españoles, 260 de mulatos y 366 de indios. A esta cabecera pertenecen 3 pueblos comarcanos, que son: Tepezitla…, Tihuatlán… y Tabuco”. Tabuco es lo que hoy conocemos como Tuxpan; es decir, históricamente, Tuxpan perteneció originalmente a la jurisdicción de Temapache. Este rumbo geográfico cambió el 4 de diciembre de 1786, cuando la Corona Española ordenó una nueva distribución llamada “Las Intendencias del Ejército y Provincia”. Mediante este ordenamiento, la cuenca del río Pantepec-Tuxpan quedó unida a Puebla de los Ángeles. A partir de entonces, el crecimiento de Temapache se desaceleró, cediendo paso al paulatino desarrollo de Tuxpan, pues la necesidad de Puebla de contar con una salida al mar motivó el otorgamiento de excepciones fiscales para los españoles que se establecieran en la costa.
Consumada la Independencia, Puebla participó en 1824 como uno de los estados fundadores de la República Mexicana, promulgando su propia Constitución local el 7 de diciembre de 1825. Fue en esta Carta Magna poblana donde se otorgó a Tuxpan, por primera vez, el carácter de Partido (que posteriormente se convertiría en Distrito).
Años más tarde, con la intención de centralizar el poder político en la capital del país, el 27 de mayo de 1837, la Excelentísima Junta Departamental del Gobierno de Puebla acordó cambiar la denominación de “Estado Libre y Soberano” a “Departamento de Puebla”. Bajo este nuevo esquema, y según datos oficiales, el territorio poblano se dividió en 7 distritos, estos en 21 partidos y, a su vez, en 163 municipalidades. La ley poblana determinó que cada Partido se integrara con los pueblos que compartían un historial común de vecindad civil y fiscal.
En esta distribución, Chicontepec figuró como el Quinto Partido y Tuxpan como el Décimo Noveno. Al Partido de Tuxpan le correspondieron únicamente cuatro municipios hermanos: Amatlán, Tamahoa (Tamiahua), Tuxpan y, por supuesto, Temapachi, reconociendo de forma legal los sólidos lazos comerciales que ya los unían desde el virreinato.
El último gran vuelco histórico ocurriría el 1º de diciembre de 1853. Siendo Presidente de la República por novena ocasión el general veracruzano Antonio López de Santa Anna, emitió un decreto donde ordenó que el Distrito de Tuxpan, con todos los pueblos contenidos en su comprensión (Amatlán, Tamahoa y Temapache), además del partido de Chicontepec, pertenecerían en lo sucesivo, tanto en lo civil como en lo político, al Departamento de Veracruz, integrándose de forma definitiva a su territorio.
Celebrar y recordar los 189 años de aquel histórico acuerdo del 27 de mayo de 1837 es un ejercicio fundamental para fortalecer nuestras raíces. Poner bajo los reflectores esta fecha no solo enriquece nuestra cultura general, sino que nos otorga el gran orgullo de saber que el crecimiento de Álamo Temapache está respaldado por una historia institucional profunda, sólida y digna de ser difundida por toda nuestra comunidad. Cualquier comentario: gomcorr@hotmail.com
