“Lo importante es no bajarse del tren”

ESTO PARECE CUENTO

POR: PAULO RUIZ.

“¿Mérito humano o amigo de fulano?”

Aunque no sabía nada de administración, al Zorro —por el simple hecho de alabar el pelaje del León y decir que todos sus parientes eran muy inteligentes— le bastó para convertirse en consejero del rey…

En la ciudad vimos esta semana el nombramiento de Abelardo Aguirre al frente de Hacienda del Estado; un claro ejemplo de cómo, sin el perfil completo, se puede llegar a ocupar un puesto. «No por mérito humano, sino por ser amigo de fulano», reza el dicho.

Los nombramientos entre «cuates» es algo que no sorprende en el Gobierno del Estado, sea del color que sea. Han actuado como «el León», nombrando a sus consejeros no por ser los más aptos, sino por ser «del grupo» o como pago de favores políticos, sin importar el «vine a aprender», como dijera Videgaray.

Hoy Abelardo Aguirre, de profesión ingeniero en Sistemas Computacionales, llega a una oficina de recaudación después de dirigir una instancia de Desarrollo Social, donde no hizo un mal trabajo; sin embargo, no olvidemos que desde ahí se maneja el padrón de beneficiarios con fines electorales y eso le sumaría bastantes puntos.

Y bueno, antes de que nuestro amigo Abelardo se enfade, hay que reconocerle que se ha preparado en temas de gobierno; no es un improvisado, tiene experiencia en el servicio público y estudios de posgrado en el área. Ahora solo resta que demuestre que sabe llevar las riendas de este nuevo encargo y que no pase como muchos jefes de esa oficina, que han ocupado la silla solo para llenar sus bolsillos, beneficiar a sus compadres y pasar sin pena ni gloria.

EL REY QUE NO TOCABA EL SUELO

Se cuenta que existió un rey tan devoto de la comodidad que pedía que le dieran de comer en la boca y tenía un sirviente encargado exclusivamente de masticar la comida por él. Tenía dos pajes que vivían en el suelo de su alcoba y su única misión era que los pies del monarca nunca tocaran ni siquiera las alfombras.

“¿Parece cuento? Quizás.” Pero que el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, diga ahora que intentó detener a sus auxiliares… eso sí que parece un cuento.

Por Redactor1