Tihuatlán, Ver.- Más de doscientas familias asentadas en una franja de un kilómetro a la redonda que abarca parte de las comunidades de Plan de Ayala y Totolapa, ya no soportan el fuerte olor a gas a todas horas del día, por lo que exigen la intervención de las autoridades correspondientes.

Marcelino García Cortez, agente municipal del lugar, dio a conocer que se han recibido constantes quejas por parte de los vecinos, quienes molestos por la situación piden que intervenga alguna autoridad a nivel estatal o federal, pues se da el caso de que algunas familias cuentan con personas enfermas y con el fuerte olor a gas se ven más afectados.

«Por nuestra parte, ya hemos enviado oficios a Protección Civil donde exponemos la grave situación que daña a quienes viven desde el sector Limonar hasta el sector Mendoza, donde se ubica el campo deportivo», dijo.

Por ALF