Indignación en el Hospital Regional de Pemex en Poza Rica por reinstalación de director; denuncian condiciones «inhumanas»
Poza Rica, Ver. – Una ola de indignación y malestar se ha desatado entre el personal médico y la comunidad de derechohabientes tras la confirmación de que Emmanuelle Rhoman Montiel Cerón ha sido reinstalado como director del Hospital Regional de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Poza Rica.
Lo que inicialmente se filtró como un esperado cambio en la administración resultó en el retorno del directivo, una decisión que ha caído severamente mal en el ánimo de los trabajadores y usuarios de la institución de salud.
Según reportes internos, la reinstalación de Montiel Cerón ha venido acompañada de medidas que han agravado las condiciones de operatividad y atención dentro del nosocomio.
El hospital se convierte en un «horno», ya que a través de diversas quejas vertidas de forma anónima por el personal, se denuncia que, tras el regreso del director, el servicio de aire acondicionado ha sido retirado o se encuentra fuera de servicio en áreas críticas, incluyendo la zona de urgencias. Los trabajadores describen la situación como «criminal», comparando las instalaciones con un «horno» debido a las altas temperaturas que azotan la región.
«No hay clima y el calor es insoportable. En menos de una hora de turno ya estamos empapados de sudor, es una situación pegajosa y desesperante», señala uno de los testimonios filtrados.
La imposición del cubrebocas bajo calor extremo es otra fuente de conflicto, todo radica en que, a pesar de la falta de ventilación adecuada y el calor sofocante, la dirección ha endurecido la obligatoriedad del uso de cubrebocas durante toda la jornada laboral de ocho horas.
De acuerdo con las quejas del personal, los directivos se centran exclusivamente en vigilar que se porte la mascarilla, llegando incluso a amenazar con investigaciones administrativas a quienes se la retiren momentáneamente para mitigar el calor.
«Para él (el director), el cubrebocas es más importante que el clima que no tenemos. Nos llaman la atención y nos amenazan con mandarnos a investigación si no lo traemos puesto, pero no les importa que estemos sudando y trabajando en condiciones inhumanas las ocho horas del turno», denunció un empleado del área de urgencias.
Comunidad derechohabiente exige soluciones, ya que también ha manifestado su rechazo a esta gestión, señalando que la falta de climatización no solo afecta al personal, sino que pone en riesgo la recuperación y el bienestar de los pacientes que acuden a recibir atención médica.
Hasta el momento, no existe un comunicado oficial por parte de la administración del hospital que explique la falta de aire acondicionado o que responda a los señalamientos de los trabajadores. La tensión continúa en aumento, mientras el personal médico exige condiciones dignas para poder desempeñar su labor sin comprometer su propia salud ante el golpe de calor constante dentro de las instalaciones.
