Esperanza o más de lo mismo

Por años, Poza Rica fue considerado un bastión indiscutible del priismo en Veracruz. Sin embargo, hoy el Partido Revolucionario Institucional apenas figura como una sombra de lo que fue, y las cifras de las últimas dos elecciones municipales lo confirman.

En ambas apenas alcanzó los 7 mil 600 votos en la contienda donde Morena obtuvo la presidencia municipal por primera vez en el municipio y donde se comenta que el actual candidato del PAN, Leonardo Amador Rodríguez, traicionó al entonces candidato del PAN-PRD, César Ulises Rivera Garza, pero esa, esa es otra historia.

Ahora, con una campaña débil, fracturas internas y sin una base sólida de militantes, todo indica que el tricolor podría sufrir su peor derrota en la historia reciente. Hay quienes aseguran que el PRI ni siquiera alcanzará los 5 mil votos este 1 de junio, lo que podría dejarlo fuera de toda representación en el próximo cabildo.

El arranque de la campaña del doctor Juan Manuel Alonso marcó un punto de quiebre. La integración de la planilla generó descontento entre la ya reducida militancia, en especial por la imposición de la primera regiduría a una recomendada del dirigente local Adrián Delgado Tadeo.

Este hecho provocó renuncias importantes, como la de Nora Bertha Chávez, y el distanciamiento del único regidor priista en funciones, Víctor Manuel Benavidez Cobos, quien se ha deslindado abiertamente de la candidatura.

En este clima de descontento y división, los viejos priistas de cepa lo dicen sin titubeos, esta elección podría marcar el fin del PRI como fuerza política en Poza Rica. Ya no se habla de ganar, ni siquiera de competir.

Hoy, la batalla del tricolor es por no desaparecer del mapa electoral local y, en un escenario así, el partido que alguna vez dominó con holgura podría enfrentarse a su mayor derrota, porque quienes en su momento se aprovecharon de sus siglas para escalar cargos públicos, obtuvieron fortunas y grandes beneficios económicos y de poder, simplemente resultaron unos malagradecidos, y como las ratas cuando el barco se hunde, simplemente huyeron.