Poza Rica, Ver.- Un claro ejemplo de cómo la vida se abre paso ante cualquier adversidad, es una planta de papaya que creció al interior de un drenaje en las calles de Poza Rica.

Así como vemos en los arroyos de aguas negras la llamada fauna urbana, como tortugas, lagartos y aves que hacen hasta lo imposible para sobrevivir, así también ocurre con la llamada flora urbana.

Frente a la clínica 72 del IMSS, en esta ciudad, ha crecido al interior de un drenaje una planta de papaya. “Es de la buena”, dice un derecho habiente que come una fruta sobre la acera del bulevar Central Poniente.

Llama la atención como esta mata de fruta tropical, propia de esta región, creció entre el enrejillado metálico, sin importar el poco espacio y las piedras que hay en el interior de la atarjea.

“Aún están verdes las papayas, pero cuando se maduren, seguro se las van a llevar”, dice la señora que espera a su esposo que hace antesala para ingresar al área de Urgencias.

Basta observar lo robusto de las papayas para preguntarse cómo es posible esto. Sin agua, solo la que ha caído en las recientes lluvias, calor insoportable, poco espacio, lleno de piedras, con metal a los lados, pero aun así crece en medio de toda esta adversidad.

 

Por ALF