Tuxpan, Ver.- El encarpetado de la carretera Tuxpan – Ojite – Álamo, puesto en servicio hace apenas 5 meses, presenta daños considerables en algunos tramos, sobre todo, en los accesos del puente Ojite, se quejan usuarios.
Residentes de la comunidad de Ojite, perteneciente a este municipio y ubicada en las márgenes del río Pantepec, recordaron que está ahora carretera, así como el puente que lleva el mismo nombre de la comunidad, fue entregado a finales del mes de noviembre del año pasado, por el entonces gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
Dicho puente acercó en tiempo y distancia a los municipios de Tuxpan con Álamo y otros de la región como Ixhuatlán de Madero y Chicontepec, además de la sierra norte como Zacualpan, Texcatepec y Huayacocotla.
Lo anterior, comentaron vecinos de la comunidad, incrementó de manera considerable el flujo vehicular, lo que derivó en un rápido deterioro de la carretera, aunque también presumen que los materiales utilizados para la obra fueron de mala calidad.
Además, hicieron notar que los trabajos se realizaron con rapidez, lo que habría derivado en una mala compactación de la terracería que ya existía en este trayecto carretero.
Apuntaron que a lo largo de la nueva vía hay baches, pero las zonas más dañadas se localizan en ambos accesos del citado puente, que tiene una longitud de 390 metros y atraviesa el río Pantepec, para sustituir la balsa que ahí funcionaba.
Debido a que tanto la carretera como la construcción del puente ahora permiten llegar de Álamo a Tuxpan en aproximadamente 45 minutos, reduciendo el recorrido de 74 a sólo 34 kilómetros, el aforo vehicular es mucho mayor y la carpeta asfáltica “no está aguantando”, señaló uno de los residentes de Ojite.
Taxistas que recorren diariamente esta vía igualmente hicieron notar que, antes de que concluyera el mandato de Miguel Ángel Yunes, también se dio a conocer que serían pavimentados 14 kilómetros del camino desde Ojite hasta Hidalgo Amajac, municipio de Álamo, pero la obra llegó solamente hasta el ejido Kilómnetro 33, por lo que quedaron pendientes algunos kilómetros.
