Por FABIÁN MARTÍNEZ
La visita que hizo al municipio el aspirante presidencial Adán Augusto López Hernández sirvió para que un grupo de viejos priistas -hasta con telarañas- salieran de sus guaridas y asomaran las cabezas para vestirse de Morena, apoyando en abierto al tabasqueño íntimo amigo de Andrés Manuel López Obrador.
El pasado miércoles la Plaza Cívica 18 de Marzo volvió a brillar como aquellos tiempos gloriosos del PRI; un escenario lleno de trabajadores petroleros utilizados como “borregos” en los mítines políticos, y gente humilde de las colonias que fueron acarreados en autobuses.
Sin importar el horno que se vivía por las altas temperaturas, en el recinto esperaron más de hora y media por el retraso de Adán Augusto, los exalcaldes priistas Pablo Anaya Rivera, Alfredo Gándara Andrade y desde luego el líder petrolero Sergio Lorenzo Quiroz Cruz, quienes se convirtieron en los principales operadores del aspirante presidencial.
Fuera máscaras, ¡muerto el rey! ¡viva el rey! Los exalcaldes no tuvieron que esperar como en el estado de Hidalgo, es decir, hacer oficial la desbandada del tricolor, para ahora pasar a formar parte del Movimiento de Regeneración Nacional, que se convierte en el nuevo PRI, mejor dicho en PRIMOR.
En realidad solo era cuestión de tiempo, porque desde la llegada del actual gobierno se supo que los priistas seguían gobernando en Poza Rica, mientras que los verdaderos militantes del Morena fueron desplazados.
Los puestos clave del actual gobierno municipal son ocupados por expriistas y ahora, con lo que sucedió en el evento de Adán Augusto, ya no deja duda que al menos en Poza Rica, Morena y el PRI son lo mismo.
Para esos “chairos” tóxicos que se rasgan las vestiduras y que en su momento hay que reconocer que se rajaron el físico, ojalá que hayan aprendido la lección porque la “mafia del poder” siempre será la mafia del poder, aquí y en China.
Más les vale que se vayan resignando que Morena no es más que el nuevo PRI, pero como dicen los chavos, remasterizado. Basta con ver, quienes aspiran a ser los próximos candidatos a la presidencia municipal, diputados federal y local por Morena, en nuestro distrito.
ANARQUÍA TOTAL
EN EL AYUNTAMIENTO
Hay funcionarios que en el actual gobierno de Poza Rica no se sabe que hacen o cual es su función, porque al menos el Contralor municipal desde que inició la administración se la ha pasado de vacaciones y sin hacer nada.
Razón por la cual empleados de las distintas áreas hacen lo que quieren, porque no hay autoridad que ponga orden dentro del ayuntamiento, y un ejemplo de lo anterior son muchos, como el caso de la subdirectora de Ecología y Medio Ambiente, Dyanne Lizbeth Lagunes Locela, quien pese a estar echando novio en horas de trabajo y dentro de una oficina del gobierno municipal, hasta ayer no había recibido una sola llamada de atención.
Por si fuera poco en otras ocasiones ya había sido señalada de chocar la unidad oficial que se le había asignado, así como correr a altas velocidades por las calles de la ciudad, vociferando que ella era funcionaria influyente y consentida.
Y vaya que tenía razón porque hasta el momento la empleada de confianza sigue laborando como si nada hubiese pasado y ganando sus 30 mil pesos mensuales.
Otro ejemplo se presentó el pasado fin de semana cuando funcionarios de protección civil y de sindicatura chocaron otra de las unidades oficiales, en la que supuestamente andaban ingiriendo bebidas embriagantes por las calles de la ciudad.
Tampoco es la primera vez que son denunciadas públicamente las unidades de protección civil, que fuera de horarios de servicio son conducidas sin torreta a altas velocidades por los bulevares y avenidas, poniendo en riesgo a los ciudadanos.
Pero todo indica que Carlos Escudero Alarcón, director de Protección Civil, es otro de los funcionarios consentidos de la actual administración, ¿acaso porque en esa área también existe negocio redondo con el cobro de las factibilidades, supervisiones a empresas y negocios, entre otros?.
Si el Contralor Municipal encubre a todos los funcionarios o de plano no quiere trabajar, bueno sería que se haga un balance del rendimiento que ha tenido cada uno de ellos, y los que de plano después de un año y seis meses siguen de vacaciones que los corran, y además sirve que le bajan un poquito a la abultada y millonaria nómina de empleados de confianza. ¿No lo cree así, señor alcalde?.
