Tamiahua, Ver.- El año pasado, Tamiahua sufrió una severa inundación que dejó cientos de damnificados, tanto en la zona urbana, como rural del municipio. Lamentablemente, no se aprendió la lección y la mejor prueba de ello es que este año no se invirtió en acciones preventivas.
Tamiahua sufrió afectaciones desde los primeros días de octubre de 2017, por los daños que dejaron las intensas lluvias y tuvieron que pasar meses para que los habitantes pudieran recuperarse.
El día 24 de octubre de 2017 se emitió el Boletín de Prensa número 370/17, mediante el cual se dio a conocer que la SEGOB por conducto de la CNPC emite una Declaratoria de Emergencia en el Estado de Veracruz, para los municipios de Atzacan, Tamiahua y Tepetzintla, por la ocurrencia de lluvia severa, los días 10 y 11 de octubre de 2017, con lo que se activaron los recursos del Fondo para la Atención de Emergencias (FONDEN).
El primero de noviembre de ese mismo año, el gobierno federal emitió la declaratoria de Emergencia para este municipio.
En este año, las primeras lluvias intensas ya se hicieron presentes y los habitantes de Tamiahua aseguran que la entrada de estos fenómenos meteorológicos son solo el comienzo de la temporada más difícil para algunas familias que corren el riesgo de inundarse.
Entre las calles Corregidora, Pablo de la Gema y Avelino Juárez pasa una zanja que actualmente se nota llena de palos, basura y lodo, por lo que vecinos del lugar piden trabajos de limpieza y desazolve, ya que temen que por su extensión pueda provocar anegamientos en algunas viviendas.
Así como esta, existen otros pasos de agua que, aunque a lo largo del año pueden estar llenos de maleza e incluso con basura, en temporada de lluvias presentan un riesgo por pueden verse obstruidos en sus áreas de desahogo y causar algunas afectaciones.
“El descanso que conecta al campo deportivo con la laguna está lleno de lodo y basura, incluso hasta huele feo al pasar, hace falta una faena para limpiar el canal”, dijo el señor Martín L. vecino de la calle Alfonso Blanco, quien recordó que en meses anteriores sí se le daba mantenimiento, pero ahora está sucio.
El afectado añadió que las rejillas que hay en la desembocadura a la laguna que tiene de dicho canal están por demás dañadas y necesitan una renovación, ya que al ubicarse en el último tramo de la calle Rivera no hay pasamanos, o algún tipo de guarnición al borde de la calle, corriendo el riesgo de que un menor pueda lesionarse.

