Alvarado.- De nada sirve que el presidente Andrés Manuel López Obrador se desgaste repitiendo a las fuerzas vivas de su partido Morena, pero sobre todo, a los candidatos a ocupar cargos de elección popular, «que se debe cumplir con la austeridad republicana, si la candidata al gobierno de Veracruz, la zacatecana Rocío Nahle, lo desobedece y en un acto de rebeldía, construye una ostentosa mansión en uno de los suburbios más lujosos como es el fraccionamiento El Dorado, ubicado en Alvarado.
Sus contrarios no tardaron en alzar la voz, en el sentido de que, siendo apenas Secretaria de Energía, logró como por arte de magia edificar majestuosa construcción que representa una falta de respeto a los postulados de lo que López Obrador busca convertir en Ley, y que además, incluyó dentro de las reformas constitucionales. ¿Qué se puede esperar cuando llegue a gobernadora de un estado en el que no nació?. En las mañaneras, López Obrador critica a sus adversarios de que les gana la voracidad estando en el poder, y recurren a los lujos ostentosos, pero ha guardado silencio respecto a la criticada mansión que salió publicada en redes sociales, la de Rocío Nahle.
También se cuestionan si será esta actitud desobediente de la candidata morenista, un pésimo ejemplo para los aspirantes a cargos más «chiquitos» como diputados federales, locales y demás. Precisamente «donde hunden más el dedo sobre la yaga», es en el dicho del mandatario nacional de que «no se deben permitir privilegios en ninguno de los tres niveles de gobierno», y Rocío Nahle sacó el brillo antes de tiempo y la austeridad republicana, la mantiene bajo la zapatilla, agregan. Sin embargo, también mencionan que «el pueblo es sabio» pues saben muy bien que hay quienes tienen más arraigo, más carisma, conocen más al estado y ellos sí, son nacidos en Veracruz, son auténticos jarochos.
