La presencia de la plaga conocida como “amarillamiento letal”, que ha afectado a cientos de miles de hectáreas de palmeras en todo el territorio veracruzano, está acabando con la palma real en esta región totonaca, por lo que “ahora es difícil conseguir las ramas esenciales en la cultura totonaca para el techado de casas, chozas turísticas, la elaboración de artesanías y de escenarios culturales”, señaló el director del parque ecológico Kiwikgolo, Reynaldo González Carranza.
El entrevistado reconoció que debido a esa situación, actualmente ya no es fácil obtener palmas, “porque muy pocos ejemplares se salvaron”, al añadir que en ese sitio turístico apenas se cuenta con cuatro palmas reales y la misma cantidad de palo volador, por lo que se acercará al gobierno municipal para plantear un proyecto donde “se contemple la reforestación del parque ecológico Kiwikgolo, de estas especies en riesgo de extinción, porque si la palma se acaba, tendrá que traerse de otros lados y eso tendrá un costo mayor”.
