Habitantes esperan el inicio de la construcción de la réplica del emblemático monumento, símbolo de identidad de la región citrícola de Álamo.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Este jueves 16 de julio se cumplen exactamente siete meses del desplome del monumento conocido como “El Colotero”, cuya ausencia marca el paisaje urbano en la glorieta de acceso a la ciudad sobre el bulevar Quintana Roo.
La estructura, de aproximadamente 18 metros de altura, colapsó la mañana del martes 16 de diciembre de 2025, alrededor de las 8:15 horas, debido a fallas estructurales y al reblandecimiento de su base, provocado por las intensas lluvias que derivaron en el desbordamiento del río Pantepec en octubre pasado.
Desde entonces, el espacio donde durante décadas se levantó la escultura permanece vacío, recordando la pérdida del monumento más representativos de Álamo y del trabajo de miles de productores y jornaleros dedicados al cultivo y cosecha de los cítricos.
Tras el derrumbe, la gobernadora Rocío Nahle anunció la elaboración de un proyecto integral para construir uno nuevo, sin embargo, al cumplirse siete meses del incidente, la población continúa a la expectativa del inicio formal de las obras.
El Colotero fue inaugurado en 2004, durante la administración del entonces alcalde Juan Bustillos Montalvo. La monumental escultura, creada por el artista Miguel Vargas Martínez, fue concebida como un homenaje a los cortadores de naranja, quienes con el tradicional colote (canasto) en la espalda representan el esfuerzo de miles de trabajadores que han convertido a Álamo en uno de los principales productores de cítricos del país.
