Habitantes de la comunidad ribereña El Esfuerzo denuncian daño ambiental y piden investigaciones de autoridades; además, en la localidad La Habana se secó un pozo, acusan.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Habitantes del ejido El Esfuerzo denunciaron la extracción ilegal de material pétreo en la ribera del río Vinazco, lo que provocó la destrucción de una zona de playa que se había conservado por más de 20 años, además de severas afectaciones ambientales y que se secara un pozo. Los ejidatarios exigieron la intervención de las autoridades competentes y advirtieron que procederán legalmente para que se finquen responsabilidades.
Aristeo Santiago Cortés, ejidatario del lugar, acompañado del excomisariado ejidal Pablo Santiago Cortés y de Maura Martínez Martínez, secretaria del comité de agua de la comunidad vecina La Habana, señaló que la extracción de grava se realizó sin autorización de los legítimos propietarios de los terrenos ni de la asamblea ejidal.
Indicó que se dañaron árboles y se vendió tierra por camionadas, afectando alrededor de 250 metros lineales de playa del ejido.
Este lunes los campesinos acudieron al Ayuntamiento, donde el alcalde José Roberto Arenas Martínez les informó que el gobierno municipal no autorizó ni participó en el retiro de material.
Los ejidatarios afirmaron que los trabajos habrían sido avalados por quien se ostenta como presidente del comisariado ejidal, Emilio Hernández Velasco, cargo que, aseguraron, no es reconocido legalmente, situación respaldada por un documento de la Procuraduría Agraria emitido a solicitud de un juzgado federal.
Señalaron que la maquinaria llegó hace aproximadamente un mes bajo el argumento de mejorar seis calles de la comunidad con engravado, presuntamente dentro de un proyecto del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, pero solo se atendieron tres. Posteriormente, detectaron la venta del material a otras comunidades, con un estimado de 400 viajes a Cerro del Plumaje y 150 a Santa Emilia.
Los campesinos advirtieron que la extracción continúa, por lo que dijeron que interpondrán la denuncia penal correspondiente contra quien resulte responsable, además de que exigirán el resarcimiento de los daños y la rehabilitación de la playa antes de Semana Santa.
A su vez, Maura Martínez denunció que la extracción de grava secó el arroyo que abastecía a la comunidad de La Habana, afectando a unas 70 familias que ahora deben comprar agua, ante lo cual solicitaron al ayuntamiento el abastecimiento mediante pipas.
