Tuxpan, Ver.- De acuerdo a las normas nacionales e internacionales que protegen los manglares, consecuentemente no hay permisos para la explotación o tala, por lo que nadie puede atentar contra ellos porque están protegidos, por lo que en caso de existir conocimiento de que determinadas áreas las están deforestando o se está atentando contra ciertas superficies en donde abunda el mangle, estas deben de ser denunciadas.
Dado que dichos árboles o vegetación son imprescindibles para la coexistencia de la biodiversidad y de los ecosistemas, es necesario el cuidado del medio ambiente, entre ellos, de este tipo de ecosistema, que para esta zona es de dura importancia, ya que ella puede ser explotada en materia turística, pues los turistas vienen a Tuxpan a visitar este tipo de lugares.
Aunque la delegación de la Secretaría del Medio Ambiente Recursos Naturales no tiene injerencia en el procedimiento, si puede ser coadyuvante, es decir, pueden dirigirles el escrito y a su vez, remitirá la denuncia a Poza Rica en donde se encuentra la oficina de la PROFEPA, en caso de algún caso sobre explotación de este tipo de áreas naturales.
En Tuxpan, hay regiones y áreas que son reservas ecológicas, están definidas y amparadas por la propia ley, gracias a la intervención de instituciones educativas como la Universidad Veracruzana, y a la insistencia de investigadores académicos, están considerados como lugares tipo RAMSAR Tumilco y Barra Galindo, además la zona arrecifal conforme a los lineamientos del cuidado del medio ambiente, tienen un trato especial, todo ello en el papel.
La realidad es que en los hechos, no hay quien vigile que se cumpla con los tratados y reglamentos, de tal suerte que se está perjudicando a la naturaleza, aseguraron varios ambientalistas entrevistados en torno al corte indiscriminado de ciertos árboles en extinción que se sigue dando.
Tal es el caso del estero Tenechaco, donde las aguas residuales se han convertido en el factor principal para la destrucción y contaminación del hábitat del manglar, de aproximadamente 12 kilómetros, originando que este cuerpo de agua presente niveles de contaminación alto, aunque se considera que aún puede ser rescatable todavía.
Con base también a señalamientos de parte de pescadores de esta zona, un promedio de 100 hectáreas de manglar fueron destruidas derivado de la contaminación de la Termoeléctrica, aunado a la llegada de grandes compañías que arriban a Tuxpan y destrozan toda las zonas de manglares, a pesar que son áreas protegidas, donde la corrupción es más importante que el cuidado del medio ambiente.
