Tuxpan, Ver.- En lo que va de la temporada de desove de las tortugas marinas, que inició el 15 de marzo y termina a finales de noviembre de este año, hasta el momento se han cuantificado ocho quelonios muertos a consecuencia de quedar atrapados entre las redes que los pescadores dejan tendidas en la línea de costa en este municipio, declaró Eleazar García Núñez, director del campamento Tortuguero “Totonacapan”, ubicado en la playa de Chaparrales.

«Cuando las tortugas se atoran entre las redes, luchan durante horas para liberarse pero finalmente éstas mueren, y al amanecer, cuando los pescadores van a sacar sus redes y capturar pescado, simplemente las quitan de la red y las arrojan al mar. Por eso luego aparecen en las playas donde entran en estado de putrefacción».

Sin embargo, resaltó que por fortuna, de las ocho tortugas halladas muertas, la mayoría son juveniles de la especie Verde, ninguna que hubiera intentado arribar a las playas para desove, lo cual sería muy grave porque se perderían cientos de huevos, lo cual contraviene al plan de la temporada para proteger a los quelonios.

Lamentó que, hasta ahora, los pescadores hagan caso omiso y sigan dejando sus redes en el mar con la finalidad de atrapar pescado que, en horas de la madrugada, se hacen a la mar en sus embarcaciones para capturarlos y traerlos a la cooperativa.

Sin embargo, en esa labor van destruyendo a otras especies marinas que están catalogadas como en peligro de extinción, a las cuales hay que proteger para perpetuar su especie.

García Núñez estimó pertinente y necesario que, tanto la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), del Gobierno Federal, intervengan para frenar esta práctica de los pescadores que a sabiendas de que están incurriendo en una falta, continúan haciéndolo sin importarles las consecuencias.

Por ALF