POZARRICENSE EN LA MIRA DE EE.UU.

Fue secretario de la SSP en Sinaloa, implicado en una red de narcotráfico junto a Rubén Rocha Moya.

POZA RICA, VER.- El veracruzano nacido en Poza Rica, Gerardo Mérida Sánchez, general de división en retiro, se encuentra inmerso en un escándalo internacional al ser vinculado por autoridades de Estados Unidos con una red de protección institucional al Cártel de Sinaloa, junto al gobernador Rubén Rocha Moya y otros funcionarios.

La acusación formal, presentada en una corte federal estadounidense, señala que el militar pozarricense habría aprovechado su cargo como secretario de Seguridad Pública en Sinaloa para favorecer a la facción de Los Chapitos.

De acuerdo con las investigaciones de la DEA y la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, el esquema de corrupción en el que se implica al general incluía pagos millonarios, con presuntos sobornos mensuales de 100 mil dólares.

Asimismo, se le acusa de la filtración de operativos, con alertas previas sobre cateos en laboratorios clandestinos de drogas sintéticas durante 2023. Además, en torno a la logística oficial, habría hecho uso de unidades de Seguridad Pública para el trasiego de cargamentos ilícitos.

Gerardo Mérida Sánchez tiene raíces en Poza Rica y es ampliamente conocido en círculos militares por su ascendente carrera, la cual inició con su formación académica. Es general de división de alto rango y cuenta con un perfil profesional robusto.

Es licenciado en Derecho y Administración Militar, con maestría en Seguridad Nacional y estudios de doctorado, además de haber cursado el Mando y Estado Mayor General. Fue comandante de zonas militares estratégicas en Tamaulipas, Michoacán y Puebla, así como director de la Escuela Militar de Inteligencia.

También fungió como comandante en la 44 Zona Militar en Miahuatlán, Oaxaca, y en la 21 Zona Militar en Morelia, Michoacán. Además, fue agregado militar aéreo en la embajada de México en Chile y se desempeñó como oficial subalterno.

Su nombramiento en septiembre de 2023 como jefe de seguridad en Sinaloa fue visto en su momento como un paso clave en su trayectoria. No obstante, este nuevo expediente de cooperación bilateral lo sitúa en uno de los procesos judiciales más delicados en materia de narcotráfico de los últimos años.