La Refinería Madero

La Más Antigua de La Industria Petrolera de México

Por: Ing. José Luis Rodríguez Badillo

Don Francisco de la Garza y su esposa, Sra. Cecilia Villarreal en el año de 1824, colindando con el río Pánuco y muy cerca de la bocana de Tampico, establecieron su domicilio con una vistosa casa de teja  a la que llamaban llamada “La Casa de Teja”, que se convirtió en un famoso y hospitalario Mesón, que dio tregua a los fatigados muleros y agitados andarines, algunos, después de sortear la furiosa corriente del caudaloso río Pánuco llegaban al sitio a tomar un poco de sosiego, calma que se perdió en diferentes épocas que llevaron a las tropas mexicanas a repeler con patriotismo y valor algunas invasiones de la corona española, que con insistencia intentaron invadir por la fuerza el territorio tamaulipeco. Heroicidad que al guardar las proporciones, hicieron de “El Paso Doña Cecilia” un sitio heroico.

Después de muchas gestiones de la Cámara de Comercio de Tampico, el 18 de Mayo de 1890 inició la pesada tarea de la construcción de las escolleras del río Panuco para mejorar el ingreso de navíos por el río Panuco, que a la postre fue el canal de navegación para los buquetanques y chalanes en el transporte de aceite que salía de las refinerías; Mata Redonda, Veracruz y Doña Cecilia, Tamaulipas.

Todo comenzó en una parada del tren que va de Tampico a San Luis Potosí en los albores del siglo XX, el operador del ferrocarril le ilustra a su compatriota y amigo Edward Doheny de la existencia de chapopoteras que el sin conocerlas las odiaba, la gente subía a los vagones y manchaba de aceite el piso y los asientos, Doheny presto toma el tren y verifica el hallazgo, regresó a estados Unidos y preparó todo para comprar aquellas tierras al pie de tres cerros, La Dicha, La Pez y el De Auza dentro de la Hacienda el Tulillo, predios que el dueño no quería por el nivel freático muy elevado y la iridiscencia inducida por las chapopoteras que manchaban todo, negocio de venta que cerró y empezó la historia comercial del petróleo en México.

Cuanta la historia que trasladó con animales de herradura a ese punto, madera con la que izó una torre de perforación, llevó una caldera y tubería, y así inició la perforación del Poza Doheny Nº 1 que salió improductivo, el siguiente fue el Estela Nº1, llamado así en honor a su esposa, así le siguieron con intentos fallidos, hasta la quincuagésima perforación, el martíllete llegó al yacimiento para dar a conocer el campo petrolífero Ébano en la Huasteca potosina, el pozo fue bautizado como “Pozo la Pez No 1” que brotó el 3 de abril de 1904, la explotación desarrolló tiempo después el Campo Pánuco y más tarde la zona norte de Veracruz, que dio como producto el gigantesco emporio petrolero en Mata Redonda, sitio en donde se instalaron enormes tanques de almacenamiento con muelles de exportación de numerosas compañías extranjeras.                                  

Tampico se convirtió en la Meca Financiera del Petróleo y alojó los edificios de las más poderosas compañías de los hidrocarburos, entre ellas las gigantes, El Águila y La Huasteca. En el casco histórico de la ciudad, en la actualidad sobreviven los legendarios edificios El Águila y Corona, ambos antes de la expropiación Petrolera eran de la compañía El Águila.

Después de la noticias del hallazgo de aceite en el Campo Ébano, se dio el gran auge en la explotación de hidrocarburo en aquella tierra que se volvió encantada y, en poco tiempo se vio abrumada por numerosas compañías petroleras en busca del ansiado “Oro Negro”, afluencia que acaparó gran número de lotes y hectáreas en el norte de Veracruz, a la que hizo alusión Samuel Margarito Lozano Blancas en su canción “Tampico Hermoso”, desde Mata Redonda hasta Tuxpan se veían torres de perforación y cuantiosos quemadores que iluminaron la grandeza de las campiñas petroleras con esplendor.

Los pozos de mayor producción se dieron en esta región, por gracias al yacimiento llamado “Faja de Oro”, descubierto por el geólogo mexicano, Ezequiel Ordoñez Aguilar, que en aquellos años trabajó para Edward Doheny, dueño de La Huasteca Petroleum Company, quienes perforaron el pozo Cerro Azul 4, que ha sido el más productor en la historia de los hidrocarburos en el mundo, con 260 mil barriles por día, le siguen los pozos Potrero del Llano 4 y Juan Casiano 7 con una producción de 100 mil y ciento cincuenta mil barriles por día en el orden nombrado; el Potrero del Llano de la Compañía El Águila que envió su flujo a la Barra de Tuxpan. Otros campos como Amatlán y Zacamixtle con sistemas de bombeo por oleoductos y mandaron su aceite a Europa y Los Estados Unidos.

A inicios de 1913 la Cámara de Comercio de Tampico  se entera que la Compañía Petróleo el Águila, pretendía construir una refinería en la Barra Norte de Tuxpan, en Veracruz; ante la noticia, la Cámara de Comercio de Tampico mostró acuerdo y la importancia de la inversión en la zona, integraron una comisión especial para el caso y formalizaron trámites ante el gobierno de Tamaulipas para que persuadiera a los funcionarios de la compañía el Águila, construir su refinería en Tamaulipas, ofreciendo las mismas facilidades que brindó el estado de Veracruz, al paso de algunos meses de gestión, el 14 de marzo de 1913 se recibió la noticia para erigir en Doña Cecilia, una instalación industriales que fue el detonante para la excelsa época dorada del petrolero en la zona del sur Tamaulipeca.

La inversión de La Compañía El Águila se distinguió de inmediato al ponerse en operación el 14 de Julio de 1914 la refinería, se le llamó justamente Doña Cecilia, se delimitó sobre la ribera izquierda del caudaloso río Panuco, la que años más tarde se llamaría Refinería Francisco I. Madero, que manejó una producción diaria de 20,000 barriles. Un año antes había clausurado la refinería de Ébano, San Luis Potosí, lo que benefició su volumen. La inmensa extracción de aceite en la zona de Veracruz envió millones de óleo para refinase en Mata Redonda, plaza común de almacenamiento y trabajo de varias compañías, sobresaliendo Edward Doheny con “La Huasteca Petroleum Company”, con una refinería de 75,000 barriles de aforo por día construida en el mes de junio de 1915, con rivalidad entre ambas

En el año de 1916 el ferrocarril que ya operaba vio renovada su terminal en donde se encuentra actualmente, el diseño fue obra del Arq. Carlos Greenham. De igual forma también se construyeron 9 kilómetros de vías para unir a Tampico con la zona de “La Barra”, rieles que pasan a un lado de la refinaría, los tanques de almacenamiento de Árbol Grande y Doña Cecilia, iniciando con esto el envío de combustible y asfalto en carros cisternas del tren a San Luis Potosí y Monterrey.  

Después de una lucha disímil, cruenta y de matones al servicio de las compañías nació en 1913 una “Unión de Petroleros Mexicanos” en la zona norte de Veracruz, creada de forma secreta por obreros de la Compañía El Águila, que fue reprimida fuertemente con un lamentable saldo rojo con un deceso por día, sangre que se le reconoce como una magna gesta laboral, logro que era apremiante para la clase obrera del ramo petrolero, situación que tenía roto un vínculo en calidez laboral y en contraparte de repudio por funcionarios y mandos medios de origen extranjero, que le aplicaban calificativos ásperos como ignorantes, incapaces, hasta el grado de compararlos con animales entre muchos más.

En el año 1916 el tráfico marítimo sobre el río Pánuco ya era denso, según datos expuestos por la Capitanía de Puerto de Tampico, captó el arribo de 1768 buques del extranjero, de estos, 1271 transportaban miles de barriles de aceite que alzó a Tampico en aquel tiempo, el segundo puerto petrolero del mundo y el río Panuco se convirtió en un auténtico y bello paisaje nocturno al navegar en embarcaciones pequeñas, era ver en el espejo del agua, luces matizadas que seducía a cual más.

Un significativo logro laboral de aquellos tiempos sucedió en el Campo Petrolero de Minatitlán en 1918, “La Unión de Obreros de Minatitlán”, estallaron una huelga contra la Compañía EL Águila, para logra obtener un aumento salarial de veinte por ciento, este gravitó para ganar de un peso con cincuenta centavos, a uno con ochenta; pero La Compañía “El Águila” en 1921 escala la Planta “Doña Cecilia” para alcanzar una capacidad de 75,000 barriles por día.

Para el año de 1923 en plena declinada de producción, existían en México catorce refinerías, entre ellas, “La Huasteca Petroleum Company” en Mata Redonda que fue la más grande con una capacidad de 133 mil barriles por día, todas ellas en la ribera sur del río Pánuco, todas con un muelle y dársenas para llenado de buques tanques operando las 24 horas del día y con pronta salida, ya que en la bocana había en espera más barcos que transportaban a destinos países.

Un día determínate para “Doña Cecilia” fue el 1 de mayo de 1924, Candelario Garza, gobernador de Tamaulipas, emitió el decreto mediante el cual las colonias: Miramar, Árbol Grande, Refinería y Villa Cecilia se constituyeran en municipio libre, quedando como cabecera Villa Cecilia. Un año más tarde, el 11 de junio de 1925 el Lic. Emilio Portes Gil, gobernador de Tamaulipas, ratificó el fallo de su antecesor, empero, el día 9 de septiembre de 1930 el nuevo gobernador, Lic. Francisco Castellanos Tuexi escaló de Villa Cecilia a la clase de municipio, designándose desde aquel día el nombre de Ciudad Madero en homenaje al progenitor de la democracia en nuestro país, Francisco I. Madero.

Precedente del beneficio logrado el 28 de junio de 1934, el líder Manuel García, Secretario General de la Sección Uno de Ciudad Madero, envió una grupo de camaradas del Sindicato de Obreros y Empleados de La Compañía Mexicana de Petróleo “El Águila”, portando un oficio felicitando a los pozarricense por su osadía de buscar un gremio para rescatar los derechos laborales, toda vez que estos no existían ni físicos ni legales, perjuicios que pusieron a prueba la fuerza y vitalidad de los trabajadores, y que con esto buscaban reducir el poder de las compañías.

El grupo ayudó a constituirse sindicalmente a los trabajadores del Campo de Poza Rica, se creó así el día 9 de julio de 1934 la Delegación Dos, anexa a Ciudad Madero, en donde se ungió como Representante General el Trabajador Gregorio L. González. Uniéndose a la uno de Pánuco y semanas más tarde la Tres de la Barra Norte de Tuxpan y la Cuatro en Amatlán, logrando la Sección Uno de Ciudad Madero un liderazgo de mayor presión sobre la Compañía EL Águila, en pos de equidad y mejores salario.

Con verdadera vocación laboral y en busca de sus derechos laborales delegados de veinte campos petroleros, fueron representados el 15 de agosto de 1935 en la primer reunión en la capital del país, al “Primer Gran Congreso de Organizaciones Sindicales Petroleras” reunión guiada por dos valientes líderes del Sindicato Único de Obreros y Empleados de la Huasteca Petroleum Company, Moisés de la Torre y Eduardo Soto Innes, Congreso terminante en el que convinieron crear el primer comité ejecutivo general del STPRM, además de investir como Secretario General a Eduardo Soto Innes. Las secciones participantes fueron: Las Choapas, Tampico, Minatitlán, Distrito Federal, Cerro Azul, Ébano, Mata Redonda, Zacamixtle, Agua Dulce, Álamo, Panuco, La Barra Norte de Tuxpan, Potrero del Llano, Naranjos, y Poza Rica. Que el 12 de Febrero de 1937 pasó a ser la Sección 30 del gremio.

Como resultado de la gesta laboral que llevó a reconocer el Sindicato Nacional de trabajadores de la República Mexicana, esta lucha desgastó y evidenció la actitud de los amos de las compañías, que dio cause a Lázaro Cárdena la gran visión de expropiar la infraestructura petrolera, el 18 de marzo de 1938. En el año de 1940entró en operación la refinería de Poza Rica cuya edificación fue iniciada por la Compañía de Petróleo “El Águila”, con capacidad de 5,000 barriles diarios.

En la actualidad Tanto la Refinarías de Poza Rica como la Francisco I. Madero están en operación a favor de Petróleos Mexicanos, hoy conocido como Pemex, la de Ciudad madero cumplió 106 años y la de Poza Rica 80, ambas con otros atraso y escaso mantenimiento, para competir a nivel mundial.   

Primeros equipos de transporte de la Industria petrolera.
Emblemático Edificio El Águila en Tampico, aun en funciones.
Transporte masivo de obreros para cruzar el río Panuco en Tampico.
Uno de los tanque de almacenamiento de La Compañía El Águila.

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