Tuxpan, Ver.- El Hospital Civil Dr. Emilio Alcázar sigue siendo escenario de tragedias por la negligencia del personal que ahí opera. El caso más reciente se dio este fin de semana, donde una camillero lesionó a una mujer embarazada y tras el golpe perdió el producto, entregando el pequeño cuerpo a la familia 13 horas después de la operación.
Los hechos se dieron este fin de semana, cuando una señora con siete meses de embarazado fue ingresada a urgencias del nosocomio con dolor en el vientre y amenaza de aborto, por lo que desde su ingreso requerían que, de ser posible, fuera operada o que se le diera medicamento para que ninguno de los dos tuviera complicaciones.
Según lo explicado por el esposo y la suegra de la mujer, su llegada a la sala de urgencias fue a la 2:20 am, recibiendo la orden para ser canalizada 20 minutos después. Narraron que en el proceso de traslado el camillero de turno empujó con demasiada fuerza la camilla tirando a la embarazada al suelo, lo que originó que la mujer dejara de percibir movimiento en su abdomen.
Al informarle a los doctores que el área del vientre ya estaba muy tensa y que desde el golpe el bebé no había vuelto a moverse fue ingresada al quirófano, aproximadamente a las 3:00 am, para realizarle una cesárea con carácter de urgente. Desafortunadamente, y según lo dicho por los médicos de guardia, fue imposible salvar al producto.
Familiares de la mujer de 39 años admiten que llegó al lugar presentando un posible riesgo de aborto, pero la tragedia se desencadenó tras el fuerte golpe que sufrió al caer de la camilla, donde incluso el marido de la embarazada tuvo que apoyar al personal médico para levantarla, quienes escribieron en el reporte que la mujer se había caído sola.
“Lo que no se nos hace justo es que si la operación fue después de las 3:00 am, a nosotros nos avisaran hasta las 8:00 horas que el bebé había perecido y peor aún que nos entregaran el cuerpecito hasta después de las 16:00 horas”, indicó la suegra de la afectada.
Otro punto que destacan fue que el personal del hospital se negó a entregarles el acta de defunción del bebé, por lo que fue necesario pedir apoyo en las instalaciones del DIF Municipal.
Luego de realizar la sepultura del pequeño, los familiares regresaron para entablar una queja ante el director del lugar, Luis Alberto López, quien tras recibirlos aseguró que se haría cargo de los gastos y medicamentos que necesitara la mujer, luego de quedar convaleciente de la operación, misma que a la fecha sigue internada en el lugar.
“Sé que quejarme no me devolverá a mi bebé, pero si no se sanciona la negligencia de quienes nos atienden, seguirán pasando estos casos y más mujeres sufrirán una perdida como la mía”, indicó la afligida mujer, quien dijo que ya estaba preparada para recibir a su hijo, pero que ahora solo tendrá una cicatriz que le recuerde la triste experiencia.

